Anthony Edwards se echó el equipo al hombro y anotó 16 de sus 36 puntos en el último cuarto para guiar a los Minnesota Timberwolves a una victoria de 114-109, empatando la serie ante los San Antonio Spurs en un Juego 4 que quedará para la historia tras la sorprendente expulsión de la estrella Victor Wembanyama.
Naz Reid, quien recibió un fuerte codazo en el cuello de un frustrado Wembanyama, fue pieza clave con 15 puntos y nueve rebotes, demostrando el temple necesario para cerrar el partido pese a la tensión en el tabloncillo.
“El dolor es una señal de debilidad en el cuerpo”, soltó Reid tras el encuentro, dejando claro que el equipo nunca bajó la guardia.
La remontada fue épica: Edwards conectó un bombazo de larga distancia para acercar a los Wolves y, con la energía del público a su favor, encestó un triple crucial a falta de 5:12 que puso al equipo arriba 98-97, dándoles la ventaja definitiva en un duelo de toma y dame.
Sin el dominio de Wembanyama en la zona, Rudy Gobert impuso su ley. Con 11 puntos y 13 rebotes, el gigante francés brilló con una jugada de tres puntos y un mate espectacular tras una asistencia de lujo de Julius Randle, sentenciando la pintura cuando más se necesitaba.
Aunque los Spurs intentaron reaccionar con el esfuerzo de Dylan Harper, el partido se definió en los segundos finales. Tras una lucha intensa, Ayo Dosunmu selló el triunfo desde la línea de tiros libres con 9.8 segundos en el reloj, igualando la serie 2-2 y llevando la emoción al límite.
¿Qué pasará con Wembanyama?
La serie regresa a San Antonio para el quinto juego este martes, mientras la liga evalúa las consecuencias de la falta flagrante tipo 2 que dejó fuera de combate a Wembanyama temprano en el segundo cuarto.
Por los Spurs, Harper y Fox brillaron con 24 puntos cada uno, cargando con el peso ofensivo ante la ausencia de su estelar de 2.24 metros, manteniendo el juego cerrado hasta el último suspiro.
“Solo intentaba ser lo que el equipo necesitaba”, confesó Harper, quien dio la cara por los visitantes. “El objetivo es ganar y estuvimos cerca”.
Edwards reconoció que enfrentar a un equipo sin su estrella principal tiene su truco: “Cuando falta el mejor jugador, todos juegan con más libertad y confianza. Se nos hizo mucho más difícil de lo esperado”, admitió la figura de los Wolves.
Pese a las pérdidas de balón y los altibajos en el tercer periodo, Minnesota demostró su madera de campeón. “Somos un grupo resiliente. Sin importar las circunstancias, seguimos luchando y confiando en el plan”, sentenció Gobert, dejando claro que los Timberwolves van por todo en lo que resta de estos playoffs.























