El sistema financiero dominicano enfrenta un reto creciente: las pérdidas operativas por fraudes, fallas tecnológicas y errores internos aumentaron durante el primer trimestre de 2026, según revelan las estadísticas oficiales de la Superintendencia de Bancos de la República Dominicana (SB). Lo más preocupante para los usuarios y expertos es que la capacidad de los bancos para recuperar ese dinero ha disminuido significativamente.
Los datos del Sistema de Información del Mercado Bancario Dominicano (Simbad) detallan que las pérdidas brutas acumuladas entre enero y marzo de 2026 alcanzaron los RD$481.8 millones.
Esta cifra marca un aumento interanual del 1.8 %, traduciéndose en RD$8.6 millones adicionales comparado con el mismo periodo de 2025, cuando las pérdidas llegaron a RD$473.2 millones.
En cuanto a las pérdidas netas, el sistema registró RD$347.6 millones hasta marzo de 2026. Este monto supera por RD$24.7 millones lo reportado en igual periodo de 2025, representando un incremento preocupante del 7.6 %.
Las pérdidas brutas representan el monto afectado inicialmente por eventos de riesgo operativo, mientras que las pérdidas netas son el impacto final que asumen las entidades tras intentar recuperar el dinero mediante seguros, acciones legales o procesos de contracargos.
En la práctica, de los RD$481.8 millones perdidos inicialmente, los bancos dominicanos solo lograron recuperar RD$134.2 millones, dejando una pérdida neta de RD$347.6 millones. Esto demuestra una eficiencia de recuperación de apenas un 27.9 %.
La tendencia a la baja en la recuperación de fondos es evidente. Mientras a marzo de 2025 se recuperaban RD$150.3 millones, para 2026 esa cifra cayó a RD$134.2 millones, lo que significa una reducción del 10.7 % en la capacidad de respuesta ante incidentes.
Como resultado, el índice de eficiencia de recuperación se desplomó de 31.8 % a 27.9 % en apenas un año, una caída de casi 4 puntos porcentuales que pone en alerta al sector financiero nacional.
¿Cómo afecta esto al margen financiero?
A pesar de que las pérdidas monetarias subieron, el impacto relativo sobre el Margen Financiero Bruto (MFB) —el indicador que mide la rentabilidad por intermediación de los bancos— mostró una ligera mejoría.
El MFB representa los ingresos generados antes de gastos administrativos y provisiones, siendo el termómetro principal del negocio bancario en el país.
El índice de pérdidas brutas sobre el MFB bajó de 0.73 % en marzo de 2025 a 0.66 % en marzo de 2026. Por su parte, el indicador de pérdidas netas se redujo de 0.50 % a 0.48 %.
En términos sencillos, por cada RD$100 que el sistema financiero dominicano genera como margen bruto, hoy se pierden RD$0.66 por fallas operativas antes de cualquier recuperación.
Tras aplicar los mecanismos de recuperación, la pérdida efectiva para los bancos queda en RD$0.48 por cada RD$100. La brecha entre ambos indicadores muestra cuánto dinero logra salvar el sistema tras enfrentar estos riesgos.
El indicador bruto expone el riesgo total, mientras que el neto refleja la afectación directa a las utilidades bancarias.
Aunque las pérdidas en pesos aumentaron, la disminución en relación con el MFB sugiere que los ingresos del sistema financiero crecieron a un ritmo más acelerado que los eventos de riesgo, permitiendo a la banca mantener cierta estabilidad pese a la ola de fraudes y fallas operativas registradas en el país.























