Tras cumplir 30 años de condena, Mario José Redondo salió este martes de prisión tras haber sido hallado culpable del asesinato de su primo, el niño José Rafael Llenas Aybar, uno de los crímenes que más ha impactado a la sociedad dominicana.
A su salida del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo, Redondo Llenas ofreció breves declaraciones a la prensa, enfocando su mensaje en tres pilares: respeto, perdón y arrepentimiento ante el caso que marcó la historia judicial del país.
El excarcelado se refirió directamente a Rafael e Ileana Llenas, padres de la víctima, sobre quienes recae un sentimiento de pesar tras el atroz suceso.
“Para ellos, respeto. Y cualquier otro tipo… Ni siquiera me voy a complicar, para ellos, respeto. Saben qué es lo que siento porque lo he dicho”, expresó mientras era escoltado por sus allegados.
Aunque admite que su falta es imperdonable, Redondo pidió disculpas por haber arrebatado la vida de su primo de 12 años, quien recibió 34 heridas punzantes en un hecho que conmocionó a República Dominicana en 1996.
“Yo tengo la conciencia de que es irreparable, solamente puedo decir la palabra que me sale en este momento es reiterar mi arrepentimiento, solicitar el perdón, sabiendo que no hay que dármelo, pero lo pido y lo pido todos los días”, afirmó ante las cámaras.
Sostuvo que su filosofía de respeto fue la clave para sobrevivir a las décadas de reclusión sin enfrentar mayores conflictos dentro del sistema penitenciario.
“No creo en palabras vanas, en simples poses. Y siempre y para todo el mundo, respeto. Así me mantuve vivo todos estos años, no tuve nunca un problema aquí adentro”, añadió sobre su comportamiento en Najayo.
Años después de aquel fatídico viernes 3 de mayo de 1996, los principales implicados en este mediático caso ya se encuentran en libertad.
Juan Manuel Moliné Rodríguez, quien fue condenado a 20 años de prisión como cómplice por inmovilizar al menor, recuperó su libertad en el año 2016.
Con la salida de Redondo, se cierra un capítulo judicial que mantuvo en vilo al país. Durante el proceso, el hoy liberado vinculó a Luis Palma de la Calzada, esposo de la entonces embajadora de Argentina en RD, como figura clave en la planificación del secuestro.
Según la versión de Redondo, Palma habría sido el autor intelectual del secuestro que terminó en el trágico asesinato de Llenas Aybar.
Poco después del crimen, la familia Palma Meccia abandonó el país, mientras que los jóvenes fueron condenados, dejando interrogantes sobre el caso Llenas Aybar que todavía generan debate en la opinión pública dominicana.























