El reloj marcaba las 7:04 de la mañana cuando Mario José Redondo Llenas recuperó su libertad tras salir del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres, cumpliendo su condena de 30 años por el impactante caso del asesinato de su primo José Rafael Llenas Aybar en 1996, uno de los crímenes más recordados de la historia dominicana.
Al abandonar el recinto penitenciario, Redondo Llenas se dirigió a la prensa nacional para ofrecer declaraciones sobre su arrepentimiento profundo y el respeto hacia la familia afectada por el dolor causado hace casi tres décadas.
«Lo primero que quiero expresar es mi arrepentimiento profundo. No es algo nuevo en mí, frente a Dios, cada día, pido perdón. Así lo he hecho durante todos estos años», manifestó a su salida de la prisión.
Posteriormente, manifestó su respeto absoluto hacia las víctimas y los familiares que sufrieron las consecuencias irreversibles de sus actos.
«Quiero dejar claro mi respeto absoluto. Respeto por el dolor que he causado, respeto por quienes han sufrido las consecuencias de mis actos, respeto por las instituciones y por la sociedad que legítimamente exigió justicia«, aseveró.
Llenas destacó que durante sus 30 años en Najayo vivió un proceso de transformación personal, aprovechando el tiempo para cursar estudios desde la alfabetización hasta obtener títulos universitarios.
Aseguró que su tiempo tras las rejas fue productivo, sirviendo como facilitador para otros reclusos y completando su formación en derecho y áreas técnicas agropecuarias.
El crimen de Redondo Llenas ocurrió el 3 de mayo de 1996, cuando apenas tenía 19 años. En este suceso también estuvo involucrado Juan Manuel Moliné Rodríguez, quien cumplió una sentencia de 20 años y fue puesto en libertad el 5 de mayo de 2016.























