El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, anunció en Washington que el Congreso dominicano trabaja en una reforma urgente para blindar al país ante el alarmante auge de las drogas sintéticas. El objetivo es modernizar el marco normativo para frenar el avance del narcotráfico y cerrar los vacíos legales que facilitan el accionar de las estructuras criminales en territorio dominicano.
Durante su participación en el panel sobre nuevos desafíos en el combate al crimen organizado, organizado por la OEA, De los Santos subrayó que la nueva legislación incluirá sanciones severas y tipificaciones claras contra quienes producen y distribuyen estas sustancias peligrosas.
El proyecto legislativo busca dotar al Estado de herramientas eficaces para la identificación de nuevas drogas, el control estricto de precursores químicos y una persecución penal más agresiva contra el microtráfico y las redes internacionales.
Asimismo, indicó que se impulsan leyes de vanguardia para fortalecer la capacidad de inteligencia y la regulación técnica, elementos clave para combatir la ola de sustancias que amenaza la seguridad nacional.
Alerta por drogas sintéticas
De los Santos advirtió que el consumo de estas sustancias representa un peligro inminente para la salud pública y la estabilidad de la juventud dominicana. En ese sentido, propuso una estrategia nacional reforzada con inteligencia compartida, prevención activa y una estricta cooperación internacional.
La delegación dominicana contó con la presencia del presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), vicealmirante José M. Cabrera Ulloa; el titular del Consejo Nacional de Drogas, Alejandro Abreu, y el diputado Robinson Santo.
Durante el debate, Cabrera Ulloa enfatizó la necesidad de una ley «flexible y moderna» que permita desmantelar los esquemas del crimen transnacional con mayor eficacia.
El narco evoluciona
El jefe de la DNCD lanzó una dura advertencia: el mercado de drogas de diseño avanza más rápido que nuestras leyes. Explicó que existen más de 1,200 sustancias identificadas a nivel mundial, diseñadas para burlar los controles actuales mediante modificaciones moleculares.
Alertó además sobre el uso de internet, criptomonedas y servicios de paquetería para traficar estas sustancias, dejando obsoleta la Ley 50-88 de 1988, la cual, aunque fue pilar en su tiempo, no contempla los actuales métodos del crimen digital y la producción química ilícita.























