El presidente Luis Abinader garantizó que su gestión ejecuta un plan maestro de infraestructura eléctrica para blindar el suministro de energía en la República Dominicana hasta el año 2032, asegurando el futuro energético del país.
Las declaraciones fueron ofrecidas este jueves durante su participación en la conferencia «Un presidente economista», celebrada en el Intec, en el lanzamiento del espacio «Aula Abierta de Economía«.
En su intervención, el jefe de Estado explicó que al asumir el poder encontró un sistema eléctrico al límite, presionado por la crisis post-pandemia y un crecimiento histórico de la demanda nacional.
«Nosotros llegamos a un nivel en que prácticamente la demanda de energía era igual a la oferta. La inyección de Punta Catalina se la tragó el crecimiento económico», afirmó.

Abinader destacó que su gobierno reaccionó de inmediato mediante licitaciones transparentes para expandir la generación eléctrica nacional.
«Lanzamos licitaciones por dos mil megas para evitar apagones y preparar al país. Vamos a planificar hasta el 2032 para que la República Dominicana no sufra problemas de suministro», sostuvo.
El mandatario subrayó que el dinamismo de la economía dominicana ha disparado el consumo energético: al inicio de su gestión el consumo máximo era de 2,650 megavatios, mientras que hoy supera los 4,300 megavatios.
Infraestructura hídrica y desarrollo nacional
El presidente también puso el foco en la modernización de la infraestructura de agua para responder al explosivo crecimiento demográfico del Gran Santo Domingo.
«Durante décadas no se construyeron los acueductos necesarios para la gran capital«, manifestó.
En ese sentido, detalló los avances: «Ya entregamos el acueducto de barrera de salinidad, agregando cuatro metros cúbicos. Con la mejora en Valdesia, sumaremos dos metros cúbicos adicionales de agua a finales de este año», indicó.
Asimismo, informó que el Gobierno avanza con el proyecto de Hatillo, una obra con proyección a diez años que beneficiará a Cotuí y al Gran Santo Domingo.
«Garantizaremos un metro cúbico para Cotuí y el resto para la capital«, señaló.
Abinader enfatizó que la energía y el agua son pilares estratégicos para el desarrollo del país.
«Sin energía no hay desarrollo. Sin agua no hay calidad de vida«, sentenció.
El mandatario concluyó destacando que su gestión prioriza obras de infraestructura y movilidad con visión a largo plazo, incluso aquellas que verán la luz en futuras administraciones.
«Es la responsabilidad política de planificar un país, como haremos con el monorriel que estará listo para el 2030«, expresó.
Finalmente, Abinader recordó que, a pesar de los desafíos internacionales y la pandemia, su gestión ha mantenido un ritmo constante de proyectos estructurales que transforman la nación.

























