El bloque de diputados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) depositó este martes un proyecto de resolución que busca citar al Congreso al ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, para que rinda cuentas sobre el polémico acuerdo con Estados Unidos que permitiría recibir deportados de terceros países en territorio dominicano.
El vocero del PLD en la Cámara de Diputados, Gustavo Sánchez, enfatizó que la citación busca que Álvarez aclare los compromisos internacionales que está asumiendo el Gobierno y las graves implicaciones que tendrían para la soberanía nacional y la población.
«No estamos aquí para oponernos a la cooperación internacional. La cooperación internacional es legítima, necesaria y forma parte de las relaciones modernas entre Estados soberanos», aclaró Sánchez al argumentar que, aun así, el Congreso tiene la tarea de fiscalizar las cuestionadas actuaciones de la Cancillería.
En ese orden, advirtió que temas como la instalación de operaciones estratégicas, la presencia temporal de extranjeros y la deportación de migrantes hacia nuestro país son extremadamente sensibles y exigen transparencia total.
El vocero peledeista recordó que el propio canciller ha negado que la medida busque convertir a la República Dominicana en un tercer país seguro, por lo que la explicación detallada se hace más necesaria ante la incertidumbre que genera el tema.
No juzga medidas
Asimismo, Sánchez reiteró que el proyecto de resolución de la oposición no busca prejuzgar la medida, sino obtener respuestas sobre la estrategia migratoria y su posible impacto en la estabilidad del país.
El bloque opositor detalló que optaron por una invitación formal al canciller, reconociendo que la mayoría congresual del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en la Cámara Baja bloquearía cualquier intento de interpelación profunda.
La medida del Mirex
La propuesta del PLD surge tras el anuncio del Ministerio de Relaciones Exteriores, que confirmó que la República Dominicana aceptará un cupo limitado de ciudadanos de terceros países deportados por Estados Unidos, excluyendo a los haitianos, bajo el pretexto de facilitar su retorno a sus naciones de origen.
La Cancillería justificó que el mecanismo es parte de un memorando de entendimiento no vinculante firmado con Estados Unidos dentro de la iniciativa de seguridad fronteriza denominada Escudo de las Américas.























