![]()
Caracas. Opositores y periodistas denunciaron este domingo el triste fallecimiento de Carmen Teresa Navas, madre del preso político venezolano Víctor Quero Navas, cuyo deceso bajo custodia estatal fue confirmado recientemente tras meses de desaparición forzada e incertidumbre. La tragedia ha conmovido a la opinión pública internacional ante la negligencia de las autoridades.
«Extiendo mis más profundas condolencias y mis oraciones a su familia. Por un año se burlaron cínicamente del dolor de una madre que buscaba a su hijo en las cárceles de la dictadura», señaló el exdiputado Juan Pablo Guanipa en un mensaje publicado en X, denunciando la crueldad del caso.
Igualmente, el opositor Richard Blanco señaló, en la misma red social, que Navas convirtió su amor y su incansable búsqueda de justicia en un símbolo de lucha contra la impunidad en Venezuela.
«Hoy, después de tanta batalla, descansa junto a su hijo», añadió.
Carmen Teresa Navas
La periodista Maryorin Méndez informó que Carmen Navas falleció este domingo a las 19:00 hora local (23:00 GMT), marcando un nuevo capítulo de dolor por los presos políticos en Venezuela.
El partido Vente Venezuela, liderado por María Corina Machado, calificó el caso como una muestra de la crueldad extrema del régimen venezolano.
«No solo asesinaron a su hijo, Víctor Hugo Quero, sino que la obligaron a buscarlo durante meses sabiendo que ya estaba muerto», apuntaron, exigiendo justicia inmediata por esta madre y por todas las familias víctimas de la represión.
La semana pasada, el Ministerio del Servicio Penitenciario finalmente admitió la muerte de Quero, tras 16 meses de denuncias constantes de su madre sobre su desaparición en El Rodeo I.
El régimen informó que Quero fue trasladado a un hospital en julio de 2025, alegando causas médicas tras meses de silencio oficial sobre su paradero y estado de salud.
Según la versión oficial, falleció diez días después por complicaciones respiratorias. La tardanza en notificar el deceso ha generado indignación nacional.
Decenas de ONG y defensores de Derechos Humanos han exigido una investigación independiente y transparente, denunciando que las autoridades venezolanas ocultaron información crucial durante casi un año. La comunidad internacional mantiene el foco en este caso, reclamando justicia real y sin sesgos partidistas.
Organizaciones civiles insisten en que la investigación debe contar con asistencia internacional para esclarecer las circunstancias reales de estas muertes bajo custodia estatal.























