![]()
El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, confirmó la histórica captura de Audias Flores Silva, alias El Jardinero, el narco más buscado del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por quien la DEA ofrecía una recompensa millonaria de cinco millones de dólares.
El operativo de alto impacto se ejecutó en Nayarit, zona clave del CJNG, apenas dos meses después de la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, de quien Flores Silva era el sucesor directo al mando del cartel.
García Harfuch detalló que el capo enfrenta cargos graves en México y es objetivo prioritario de Estados Unidos, país que ya inició el proceso formal de extradición por narcotráfico.
«Por su captura, el gobierno estadounidense ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares», confirmó el funcionario a través de su cuenta de X, destacando la importancia de este golpe al crimen organizado.
La estrategia fue diseñada y ejecutada con precisión quirúrgica por elementos de la Secretaría de Marina (Semar), logrando neutralizar a uno de los criminales más peligrosos de la última década.
Desde 2021, el Departamento del Tesoro de EE.UU. mantenía a Flores Silva en la mira por liderar las rutas de tráfico de drogas más importantes del Pacífico mexicano.
El Jardinero tras su captura.
Informes de la DEA señalan a Flores Silva, de 45 años, como el exjefe de seguridad de El Mencho y el estratega detrás de la expansión violenta del CJNG en territorio norteamericano.
El detenido controlaba un vasto imperio criminal que incluía el tráfico de fentanilo, cocaína y heroína hacia las principales ciudades de Estados Unidos, además de una red masiva de laboratorios clandestinos de metanfetaminas.
Su prontuario incluye acusaciones por conspiración internacional, tráfico de armas de alto poder y coordinación de logística aérea y terrestre para mover narcóticos a gran escala.
Desde junio de 2025, el nombre de El Jardinero figuraba en la lista negra de Washington como responsable directo de la producción masiva de drogas sintéticas que azotan a las comunidades estadounidenses.
Tras la muerte de El Mencho, inteligencia militar lo identificaba como el hombre fuerte que buscaba tomar el control absoluto de la organización criminal más poderosa del país.
La detención es el resultado de 19 meses de arduo trabajo de inteligencia y cooperación internacional, cerrando el cerco sobre un objetivo que se creía intocable.
Además de la extradición, Flores Silva deberá responder ante la justicia mexicana por una orden de reaprehensión vigente desde 2024 vinculada a delitos de homicidio y asociación delictuosa.
Las autoridades mexicanas confirmaron que el detenido gestionaba pistas clandestinas y flotas de transporte para suministrar droga a células criminales en California, Texas, Illinois, Georgia, Washington y Virginia, consolidando su perfil como uno de los narcos más peligrosos del hemisferio.























