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Toronto (Canadá), 3 jun (EFE).- El primer ministro canadiense, Mark Carney, aseguró este miércoles que el plan de Washington de imponer nuevos aranceles del 10 % a decenas de países, incluido Canadá, no es una sorpresa y confirmó que no afectará al comercio protegido por el T-MEC.
En declaraciones a la prensa este miércoles en Ottawa, Carney minimizó el impacto que tendrán las medidas de la Administración Trump sobre la economía y el comercio bilateral.
Es algo que EE.UU. ha estado preparando desde hace meses, declaró.
De forma explícita, se señala que la excepción para el T-MEC se mantiene, lo que nos sitúa en una posición ventajosa, ya que seguimos contando con un mejor acuerdo comercial que el resto de los socios de Estados Unidos, continuó.
El 85 % del comercio de Canadá con EE.UU. está protegido por el tratado de libre comercio de América del Norte.
El jefe del Gobierno canadiense también afirmó que Canadá comparte con Washington la urgencia de combatir el trabajo forzoso en las cadenas de suministro globales.
Canadá tiene un marco legal muy estricto contra el trabajo forzado. No permitiremos que productos bajo estas condiciones entren en nuestro mercado y utilizaremos nuestra influencia para erradicar estas prácticas de explotación infantil y laboral, explicó.
Carney concluyó adelantando que su Gobierno prepara reformas legislativas para endurecer las leyes contra la esclavitud moderna en las cadenas de suministro.
El martes, EE.UU. anunció una propuesta de nuevos aranceles del 10 % a socios como México, Canadá y la Unión Europea por la supuesta falta de medidas contra el trabajo forzoso. En el caso de potencias como China, Brasil o India, el gravamen podría subir hasta el 12,5 %. EFE























