![]()
Un fuerte sismo de magnitud 7,7 sacudió el norte de Japón este lunes, activando una alerta de tsunami y encendiendo las alarmas ante el riesgo inminente de un megaterremoto en las zonas costeras del país.
La Agencia Meteorológica de Japón elevó la probabilidad de un desastre mayor al 1% durante la próxima semana, una cifra diez veces superior a lo habitual tras el temblor registrado cerca de las fosas de Chishima y Japón.
Aunque las autoridades aclararon que no se trata de una predicción exacta, instaron a los habitantes de 182 localidades a extremar precauciones y mantenerse alerta ante cualquier movimiento telúrico inesperado.
La primera ministra Sanae Takaichi exhortó a la población a tener listos sus kits de emergencia y rutas de evacuación, garantizando que el gobierno japonés mantiene una vigilancia constante para proteger a los ciudadanos ante una posible tragedia.
Este es el segundo aviso de gran escala en pocos meses tras el sismo de 7,5 ocurrido en diciembre, lo que ha revivido el temor de los residentes ante la posibilidad de un evento devastador similar al del 2011 que marcó la historia de Fukushima.
El movimiento telúrico ha despertado la tensión en una región históricamente vulnerable que aún mantiene vivo el recuerdo de los desastres naturales que han devastado la costa norte japonesa.
Reportes preliminares de la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres confirman al menos dos personas heridas en Aomori e Iwate debido a las caídas provocadas por el fuerte sismo.
El epicentro se localizó frente a la costa de Sanriku a una profundidad de 19 kilómetros, obligando a las autoridades a pedir a la población que buscara refugio en terrenos altos de inmediato.
El caos se apoderó de los servicios de transporte tras la suspensión temporal de los trenes bala Shinkansen, dejando a cientos de pasajeros varados mientras se evaluaban los daños en la infraestructura ferroviaria.
La alerta fue confirmada tras detectarse un tsunami de 80 centímetros en el puerto de Kuji y otro de 40 centímetros en Iwate, lo que mantiene a las comunidades costeras en estado de máxima alerta por posibles réplicas.























