La Cámara de Diputados quema cada mes más de 33 millones de pesos en una nómina de lujo para el personal de apoyo de los legisladores —cuatro empleados por cada diputado— sumado a los privilegiados contratados en los bloques partidarios. El caso más llamativo es el del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM), que mantiene una estructura de 41 trabajadores, incluyendo trece secretarias financiadas con los impuestos de los dominicanos.
Según la última nómina pública de marzo de 2026, cada diputado cuenta con cuatro empleados para supuestos servicios de asistencia y transporte, una estructura que chupa millones del presupuesto nacional.
A esto se suma el personal asignado a los bloques partidarios, que utilizan fondos públicos para pagar labores de coordinación política, engrosando una nómina legislativa que en marzo alcanzó los 893 contratados, con un gasto mensual de 33,192,210.25 pesos.
El despilfarro se desglosa así: cada diputado tiene un asistente legislativo (35,200 pesos), un chofer (49,500 pesos), un mensajero (27,500 pesos) y una secretaria (33,000 pesos).
La única excepción es el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, quien cuenta con dos secretarias que cuestan 66,000 pesos mensuales.
Mientras el Senado maneja números todavía más escandalosos, en la Cámara Baja el esquema es uniforme, pero igual de costoso. Este gasto se suma a los ya conocidos beneficios como viáticos, dietas, exoneraciones de vehículos y un sueldo base de 320,000 pesos mensuales.
Desigualdades y privilegios en los bloques
El gran peso del gasto recae en los bloques partidarios, donde el reparto de empleos parece responder a favores políticos más que a necesidades técnicas.
El PRM, con mayoría absoluta, gasta 1,643,424.25 pesos mensuales en 41 empleados, entre los que destacan 13 secretarias y múltiples cargos administrativos.
Por su parte, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) requiere 1,440,700 pesos para mantener a 24 empleados. Llama la atención que, con solo 13 diputados, el PLD gasta más que la Fuerza del Pueblo (FP), que con 27 legisladores paga una nómina de 737,500 pesos por 12 empleados.
En total, solo las estructuras del PRM, el PLD y la FP le cuestan al Estado dominicano 3,821,624.25 pesos mensuales.
Los demás bloques partidarios no se quedan atrás, manteniendo estructuras de entre 4 y 16 trabajadores pagados por el Estado.
La fiesta del gasto no se limita a los diputados; el Senado es otro mundo. No existe una reglamentación clara que justifique el uso de recursos legislativos para pagar personal privado de los congresistas.
Mientras en Diputados el estándar son cuatro, en el Senado el abuso es evidente: un solo legislador puede llegar a tener hasta 69 colaboradores. Los 32 senadores mantienen a 1,284 empleados, lo que representa un gasto mensual insostenible de 41 millones de pesos.























