La incursión de figuras del entretenimiento en la política dominicana no es un fenómeno nuevo. Históricamente, artistas y comunicadores han ocupado posiciones de poder como alcaldes, senadores y ministros. Sin embargo, el reciente desencanto de figuras de alto perfil como Milagros Germán, Sergio Vargas y Bonny Cepeda tras su paso por el Estado ha encendido el debate público, provocando reacciones divididas y críticas feroces en las redes sociales sobre la gestión pública y la experiencia de los artistas en el gobierno.
Esta semana, Milagros Germán, exministra de Cultura, fue el centro de la polémica tras declarar que no volverá a ocupar cargos públicos ni a participar activamente en la política. Conocida como «La Diva», marcó un hito como la primera mujer en dirigir la Vocería de la Presidencia bajo el mandato de Luis Abinader (2020-2024). Tras su transición al Ministerio de Cultura en 2021, finalmente presentó su renuncia en diciembre de 2024, concluyendo su ciclo en la función pública en enero de 2025.
En una entrevista con Zoila Luna en el espacio “Solo para mujeres” (Zol FM 106.5), Germán confesó haber hecho «las paces» con esa etapa, admitiendo que quedó «abollada económicamente» y calificó el sector público como un entorno «desgastante e ingrato». Estas declaraciones desataron una ola de críticas en redes sociales, donde usuarios cuestionaron su visión sobre la administración de fondos públicos, recordando además sus constantes parodias y críticas a gestiones pasadas desde su programa «Chévere Nights».
Al justificar su decisión de no repetir en la política por ser un terreno donde «nadie te agradece el sacrificio», la comunicadora enfrentó el escrutinio de quienes le recordaron su pasado como figura crítica desde la pantalla chica, comparando sus discursos actuales con su trayectoria previa en los medios.
Pese a la controversia, Germán rescató aprendizajes positivos de su paso por el Estado, asegurando que esta experiencia la convirtió en una persona más eficiente, gerente y resolutiva en su vida cotidiana.
El precedente de Sergio Vargas
En 2022, el Listín Diario recogió una postura tajante de Sergio Vargas: “Jamás volveré a optar por un cargo político. De volver a ser diputado la única manera que lo fuera es si se tratara de un trabajo honorífico”.
El «Negrito de Villa» fue diputado por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) representando a Villa Altagracia desde 2006. Su experiencia en el Congreso le dejó un sabor amargo, cuestionando principalmente el manejo del presupuesto y la falta de soluciones reales para los ciudadanos durante sus cuatro años de gestión.
“De volver a ser diputado la única manera que lo fuera es si se tratara de un trabajo honorífico, gratis, y todos fuéramos allí por el interés de legislar a favor de la gente, pero jamás volveré a optar por un cargo político”, enfatizó en aquel entonces.
No obstante, el merenguero aclaró que su compromiso social sigue intacto, manteniendo su voz activa en defensa de los necesitados, una labor que realiza de manera independiente mediante la ayuda directa a su comunidad.
“Vivo en Villa Altagracia en una casa sin puertas, donde todos pueden llegar a encontrar un plato de comida caliente y ayuda constante, algo que hago por convicción y no para ganar favores políticos”, confesó el artista.
La salida de Bonny Cepeda
El caso de Bonny Cepeda, exviceministro de Cultura, estuvo marcado por la presión mediática. Sus reiteradas visitas a Venezuela durante el mandato de Nicolás Maduro, en un contexto de relaciones diplomáticas tensas, lo convirtieron en blanco de críticas constantes hacia su gestión en el gobierno dominicano.
Tras participar en la toma de posesión de Maduro en enero de 2025, Cepeda presentó su renuncia irrevocable al Ministerio de Cultura.
La noticia fue confirmada a través de su cuenta de Instagram, donde compartió formalmente la carta dirigida al presidente Luis Abinader.
“Es momento de dedicarme de nuevo a mis asuntos empresariales y artísticos, por lo que pongo a disposición mi cargo de viceministro”, comunicó el merenguero, agradeciendo al mandatario la confianza depositada durante su tiempo en el tren gubernamental.
Figuras activas en la gestión actual
En el actual periodo gubernamental del PRM, diversos rostros del arte mantienen roles activos: Héctor Acosta («El Torito») continúa su labor en el Senado, mientras que el productor Franklin Romero y el humorista Bolívar Valera («El Boli») siguen desempeñándose en sus respectivas funciones legislativas.
En las filas de la oposición, la comunicadora Selinée Méndez y la merenguera Juliana O’Neal ocupan curules en la Cámara de Diputados bajo el partido La Fuerza del Pueblo.
Por otro lado, el cineasta Roberto Ángel Salcedo asumió como Ministro de Cultura a principios de 2025 mediante el Decreto 48-25, consolidando su trayectoria política.
Asimismo, Betty Gerónimo sigue al frente de la Alcaldía de Santo Domingo Norte para el periodo 2024-2028, representando la gestión municipal del PRM.
La tradición de los artistas en la política dominicana
República Dominicana destaca por su alta participación de figuras del espectáculo en la política. Desde la resistencia silenciosa contra la dictadura de Trujillo, artistas y músicos han utilizado su influencia para incidir en la realidad nacional.
En los años 60 y bajo el régimen de Balaguer, la canción de protesta se convirtió en el vehículo principal para que figuras como Tony Raful, Johnny Ventura, Sonia Silvestre, Cecilia García y Vickiana se vincularan con el PRD.
En las filas del PLD se destacaron figuras como Manuel Jiménez, Víctor Víctor y Sergio Vargas, mientras que el PRSC contó históricamente con el respaldo de personalidades como Rafael Corporán de los Santos, Joseíto Mateo y Fernando Villalona, marcando una historia de colaboración entre el arte y la política que persiste hasta nuestros días.























