LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, España— El papa León XIV llegó este jueves a las islas Canarias en una visita de alto impacto para denunciar la crisis migratoria que afecta a miles de personas que arriesgan sus vidas en el mar. Este viaje cumple una promesa del papa Francisco, poniendo la lupa sobre uno de los puntos más críticos de la ruta migratoria hacia Europa.
El pontífice cerrará su gira de una semana por España en este archipiélago, clave en el flujo de migrantes que parten desde África Occidental buscando una oportunidad. Su agenda incluye encuentros clave con recién llegados, líderes eclesiásticos y organizaciones sociales que trabajan diariamente en la integración de extranjeros.
Tiene previsto dialogar con migrantes recién llegados y con representantes de la Iglesia y de organizaciones humanitarias que los atienden y trabajan para integrarlos en la sociedad española.
En un acto de gran carga emotiva, el Papa rendirá tributo a los miles de fallecidos en el Mediterráneo, visitando el puerto conocido desde 2020 como el muelle de la vergüenza, donde las condiciones de los migrantes al llegar fueron devastadoras.
El gobierno español, a diferencia de otras potencias, ha mantenido una postura abierta ante la migración, apostando por la regularización de miles de personas. El presidente Pedro Sánchez ha defendido esta política como una respuesta necesaria al envejecimiento de la población y la baja natalidad, priorizando la mano de obra joven y el desarrollo económico.
El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha destacado los beneficios para la economía en un contexto de envejecimiento de la fuerza laboral y baja natalidad.
Un mensaje histórico por los derechos humanos
León XIV ha sido firme al exigir rutas seguras y legalidad frente al tráfico de personas, además de promover inversiones en los países de origen para evitar la migración forzada.
En un discurso sin precedentes ante el parlamento español, el Papa abogó por la integración y la dignidad humana como eje central de la política europea, asegurando que la grandeza de una nación se mide por cómo trata a sus ciudadanos más vulnerables.
“La grandeza moral de una nación se manifiesta, sobre todo, en su capacidad de acompañar, proteger y amar aquellas vidas que atraviesan mayor fragilidad”, afirmó León en un discurso que también defendió la dignidad inherente de los no nacidos, de los ancianos y de los enfermos. Al final recibió una ovación en pie de 7 minutos.
Una visita al muelle de la vergüenza
Aunque las llegadas a Canarias bajaron drásticamente a 3.000 personas en lo que va de 2026 frente a las 47.000 del año 2024, la herida social sigue abierta. El Papa se desplazará a Arguineguín para recordar el horror vivido en aquel muelle durante la crisis del 2020.
En aquel entonces, familias enteras sobrevivieron en campamentos improvisados bajo condiciones inhumanas, sin servicios básicos ni garantías legales, lo que provocó una intervención urgente del defensor del pueblo español.
Francisco siempre deseó realizar este viaje, pero no pudo concretarlo. Ahora, el papa León XIV, manteniendo el legado de proteger a los refugiados, continúa este camino global de denuncia contra la indiferencia.
El papa estadounidense mantendrá su agenda global, incluyendo su próxima parada el 4 de julio en Lampedusa, Italia, en un claro mensaje contra la globalización de la indiferencia que ignora el drama migratorio que sacude al mundo.























