La economía dominicana vive un respiro este junio gracias a una combinación clave: el peso dominicano se fortalece frente al dólar y el precio del petróleo cae en los mercados internacionales. Este alivio ha obligado a las autoridades a ajustar sus proyecciones económicas para el cierre de este año y el 2027, generando optimismo en el país.
El Ministerio de Hacienda y Economía (MHE) revisó a la baja sus previsiones cambiarias en el informe Panorama Macroeconómico 2026-2030. La estimación de la tasa de cambio promedio para lo que resta del año bajó de RD$65.50 a RD$61.65, lo que supone un respiro de 5.8 %, equivalente a un ahorro de RD$3.85 por cada dólar.
Por otro lado, la tasa de cambio proyectada para 2027 también fue ajustada, pasando de RD$68.15 a RD$65.05, lo que representa una mejora del 4.5 %.
De acuerdo con el economista Henri Hebrard, apoyado en cifras del Banco Central (BCRD), la divisa abrió este jueves a RD$58.92 por dólar. Esto marca una caída significativa de RD$4.38 desde inicios de 2026, cuando el dólar se cotizaba a RD$63.30 en República Dominicana.
El comportamiento del mercado sigue siendo más alentador que las propias proyecciones del Gobierno. El experto destaca que el promedio acumulado de la tasa de cambio entre enero y el 17 de junio se sitúa en RD$60.94, un valor inferior a la nueva meta oficial trazada para este 2026.
El peso dominicano frente al dólar sigue ganando terreno, cotizando a RD$58.92 tras varias jornadas consecutivas a la baja. Además, este jueves 18, la tasa se ubica RD$0.66, o un 1.11 %, por debajo de lo registrado hace exactamente un año, cuando el dólar costaba RD$59.58, subrayó el economista en su cuenta de X.
Petróleo a la baja beneficia el bolsillo dominicano
A esta buena noticia cambiaria se suma la caída en los precios internacionales del crudo, factor determinante para la factura petrolera dominicana.
Los precios del barril sufrieron un desplome este jueves, tras el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre el inicio de negociaciones con Irán en París, lo que calmó los temores sobre el suministro global de energía.
En este contexto, el asesor económico Henri Hebrard señaló que el barril de petróleo WTI cayó un 1.80 %, bajando US$1.37 para cotizar en US$74.64, ubicándose nuevamente por debajo del umbral psicológico de los 75 dólares.
Aunque el crudo sigue ligeramente por encima de los niveles de junio de 2025, esta tendencia a la baja es una bocanada de aire fresco para los consumidores locales.
El economista explicó que la reducción impactó directamente el precio semanal que utiliza el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) para fijar el costo de los combustibles en el país.
Dicho precio promedio para el cálculo de los combustibles cerró el miércoles en US$81.08 por barril, tras una caída de US$9.54, equivalente a un 10.52 %. Este valor es significativamente inferior a los US$86.1 proyectados a inicios de este mes para el cierre de 2026.
Esta tendencia bajista en los hidrocarburos, sumada a la apreciación del peso, genera un efecto multiplicador positivo para la economía dominicana, altamente dependiente de las importaciones de combustibles y materias primas.
Un dólar más barato hace que comprar en el extranjero sea más económico, mientras que un petróleo a menor precio reduce la factura energética nacional. Este escenario es clave para moderar la inflación, ayudando a que los costos de transporte, producción y los precios finales de bienes y servicios básicos se mantengan bajo control.























