Las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) compraron menos energía en el primer trimestre de 2026, pero la factura salió más cara para el sistema eléctrico dominicano. Mientras tanto, los ingresos por cobro a los usuarios apenas registraron un avance mínimo, según los últimos reportes del Ministerio de Energía y Minas (MEM).
Las estadísticas de enero-marzo de 2026 revelan que las distribuidoras adquirieron 4,480 gigavatios hora (GWh), lo que representa una reducción de 1.41 % comparado con los 4,544 GWh comprados en el mismo período de 2025.
Sin embargo, el golpe al bolsillo fue evidente: el costo de esa energía subió a US$731 millones, reflejando un incremento de US$29.8 millones, equivalente a un alza de 4.25 % frente a los US$701.2 millones pagados un año atrás.
En cuanto a la energía facturada a los hogares y negocios, el volumen se situó en 2,835 GWh en este primer trimestre. Esta cifra marca una caída de 0.91 % frente a los 2,861 GWh registrados en el mismo lapso del 2025.
Los ingresos por esta facturación se mantuvieron estancados, pasando de US$463.7 millones a US$462.7 millones, para una variación negativa de 0.22 % que preocupa por la rentabilidad del sector.
Fuente: Ministerio de Energía y Minas (MEM)
Los datos dejan en evidencia que persiste el drama de la ineficiencia, con una brecha enorme entre la energía comprada por las EDE y la que realmente se factura a los clientes.
Durante los primeros tres meses del año, las distribuidoras compraron 4,480 GWh, pero solo facturaron 2,835 GWh, dejando un abismo de 1,645 GWh. Este déficit sigue siendo alimentado por las pérdidas técnicas y las conexiones ilegales que drenan la sostenibilidad financiera del sistema eléctrico en República Dominicana.
Cobro de energía y realidad financiera
El volumen de energía efectivamente cobrada se situó en 2,759 GWh, una caída del 1.64 % comparado con los 2,805 GWh del año anterior.
Aunque las EDE lograron recaudar US$458.2 millones, superando por US$5.8 millones los US$452.4 millones del 2025, el crecimiento de 1.28 % es insuficiente ante el aumento de los costos operativos. La realidad es clara: mientras las distribuidoras pagaron casi US$30 millones más para abastecer el sistema, los ingresos recuperados apenas subieron 6 millones, agravando el déficit del sector eléctrico.
Fuente: Ministerio de Energía y Minas (MEM)























