La Corte de Apelación del Distrito Nacional declaró en rebeldía al comunicador Rafael Guerrero y ordenó su arresto inmediato, tras no presentarse al juicio por difamación e injuria que enfrenta contra el exjefe de la Policía Nacional, Guillermo Antonio Guzmán Fermín.
Aunque la defensa de Guerrero presentó un certificado médico para justificar su ausencia, el tribunal lo rechazó por falta de credibilidad, advirtiendo que el imputado estaba debidamente notificado.
La corte ordenó la captura del comunicador y la publicación de sus datos personales en un diario nacional, suspendiendo el proceso hasta que sea conducido ante los jueces por la fuerza pública.
La decisión no fue unánime; el magistrado Luis Omar Jiménez emitió un voto disidente, sugiriendo que se le diera otra oportunidad al comunicador al considerar su historial de asistencia previa.
Tras la audiencia, Guzmán Fermín arremetió contra Guerrero: Es guapo frente a un micrófono, pero cobarde para dar la cara en los tribunales. El exjefe policial aseguró que el certificado médico es otra artimaña más para evadir la justicia.
Guzmán Fermín reiteró su confianza en el sistema judicial y espera que se ratifique la condena previa ordenada por la Suprema Corte de Justicia tras anularse la absolución anterior.
Por su parte, la barra de abogados del querellante, encabezada por Marino Féliz y José Valdez, anunció que investigará la legitimidad del documento médico, advirtiendo que, de comprobarse una falsedad, procederán legalmente contra el galeno que lo emitió para evitar que sigan usando estos métodos para sustraerse del proceso.
Este caso suma ya seis aplazamientos atribuidos a la defensa del comunicador, quien se encuentra en el centro de esta batalla judicial tras llamar criminal al ex alto mando policial en sus plataformas digitales.























