LeBron James desató la locura con 28 puntos y lideró a Los Angeles Lakers a una victoria contundente de 98-78 sobre Houston, eliminándolos en el sexto juego de la serie de playoffs de la Conferencia Oeste este viernes por la noche, dejando a los Rockets en su cifra más baja de anotación de toda la temporada.
Los Lakers, cuartos sembrados, sellaron su pase para chocar contra los Thunder, primeros de la conferencia, en una serie que arranca este martes en Oklahoma City.
El conjunto angelino avanza a la segunda ronda de la postemporada por primera vez desde 2023, cuando cayeron ante Denver en la final del Oeste, aquella vez sin su estrella Luka Doncic en toda la serie.
“Que nos dieran por muertos hace unas semanas y lograr avanzar en estos playoffs significa mucho para nosotros”, afirmó el dirigente JJ Redick.
Los Lakers aplastaron a su rival con un rally demoledor de 27-3 en la primera mitad, yéndose al descanso con una ventaja cómoda de 18 puntos. La superioridad fue total, llegando a sacar hasta 22 de diferencia antes de que Houston intentara reaccionar, reduciendo el margen a 71-55 al iniciar el último tramo.
Sin embargo, Los Ángeles retomó el control con un arranque de 10-3, comandado por cinco puntos clave de Rui Hachimura, sentenciando el partido 81-58 cuando restaban siete minutos de juego.
“Para ganar teníamos que cuidar el balón, dominar los rebotes y jugar con la intensidad física necesaria para forzar tiros incómodos”, explicó James. “Defensivamente tuvimos un plan de juego de élite y lo ejecutamos a la perfección”.
Hachimura fue factor clave con 21 puntos, incluyendo una exhibición de cinco triples desde la larga distancia.
Redick se rinde ante la grandeza de LeBron
Redick elogió el liderazgo de James, destacando su impacto determinante no solo en este juego de vida o muerte, sino durante toda la campaña.

“Él tiene ese don único de marcar el ritmo para todo el grupo; lo volvió a demostrar esta noche y nuestros muchachos respondieron a ese llamado”, puntualizó Redick.
Por Houston, Amen Thompson anotó 18 puntos y Alperen Sengun sumó 17 en una derrota que los envía de regreso a casa tras quedar eliminados en primera ronda por segundo año consecutivo, tal como ocurrió frente a los Warriors la temporada pasada.
“Estamos profundamente decepcionados”, admitió el coach Ime Udoka. “Esto no es lo que esperábamos ni para esta noche ni para el resultado final de la serie. Todo el equipo confiaba en forzar ese séptimo partido”.
Los Rockets, quintos clasificados, habían mostrado coraje al ganar dos juegos seguidos tras estar abajo 0-3. Lograron forzar este sexto juego a pesar de la ausencia de su superestrella Kevin Durant, quien se perdió casi toda la serie por lesiones en la rodilla y el tobillo.
El viernes, la suerte les dio la espalda con una pobre efectividad del 35% en tiros de campo. Tras encestar 26 triples en sus dos partidos anteriores, apenas lograron acertar 5 de 28 intentos, destacando la mala racha de Reed Sheppard con un 1 de 10 desde el perímetro.
Aunque los Lakers empezaron perdiendo por 5 puntos en el primer cuarto, reaccionaron con un arrollador parcial de 27-3 para poner la pizarra 38-19 a mediados del segundo cuarto. Hachimura, Jake LaRavia y James encendieron la chispa desde la larga distancia, ayudando a Los Ángeles a cerrar con 12 triples en total.
Houston simplemente no pudo encontrar el aro al iniciar el segundo periodo. Tras un tiro libre de Sheppard, fallaron 11 intentos consecutivos antes de encestar su primera canasta en ese tramo, faltando 6:55 para el medio tiempo.
Nada detuvo la maquinaria angelina, que se fue al descanso dominando 49-31.
Austin Reaves fue vital con 15 puntos en su segundo juego tras superar una lesión en el oblicuo, mientras que Deandre Ayton aportó siete puntos y capturó 16 rebotes, siendo el dueño absoluto de la pintura.























