MLB.com.- Los Mariners de Seattle aplastaron a los Astros 8-3 este jueves, asegurando la serie y cerrando su gira con saldo positivo de 4-3. El protagonista absoluto fue el dominicano Luis Castillo, quien brilló en la lomita cuando más lo necesitaba su equipo.
Luis Castillo tuvo la que su receptor, Dominic Garver, definió como la apertura más importante del año para el equipo, quedándose a un solo out de completar seis entradas completas. El derecho cerró una faena de poder con 108 pitcheos, su cifra más alta de toda la temporada.
La Piedra dominó desde el montículo, superando con autoridad sus problemas de control en el inicio del encuentro.
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Esta dominante actuación despeja las dudas sobre el estatus de Castillo en una rotación de Seattle que ahora cuenta con seis abridores tras el regreso de Bryce Miller.
El criollo alcanzó las 97.6 mph con su recta y utilizó su cambio de velocidad con una frecuencia no vista desde inicios de 2024, lanzándolo 24 veces y logrando dos chocolates clave.
“Es importantísimo, porque antes era mi segundo mejor lanzamiento”, dijo Castillo a través de un intérprete. “Así que he trabajado mucho con el entrenador de pitcheo para mejorarlo. Y cuando lo consigo, es realmente bueno”.
Aunque la ofensiva de los Astros no atraviesa su mejor momento, esta era la exhibición de jerarquía que la directiva esperaba de su lanzador estelar y mejor pagado.
“Lanzó la pelota con muchísima fuerza”, dijo Garver. “No podría estar más contento con nuestra situación, y la ofensiva lo respaldó”.
La ventaja para el dominicano llegó desde el primer inning gracias al respaldo ofensivo.
Luke Raley conectó un descomunal jonrón de tres carreras hacia las gradas de Crawford en la entrada inicial, dándole a los Mariners el impulso necesario para despegar y dominar el resto del juego.























