
El buey habló: ¿Días feriados en RD o exceso de descanso?
El pasado jueves, mientras el país se paralizaba, muchos se preguntaban si es necesario que el Congreso Dominicano mantenga tantos días feriados inamovibles. Bajo la excusa de la devoción católica, se institucionaliza una pausa laboral que afecta la productividad nacional.
La celebración del Corpus Christi es un festivo nacional en apenas cuatro países del mundo. En República Dominicana, esto se traduce en largos fines de semana donde la economía se detiene desde el jueves hasta el lunes, impulsando el turismo interno pero frenando el ritmo de trabajo necesario para el desarrollo.
El origen de esta festividad se remonta a 1263 en Bolsena, Italia, cuando un sacerdote dudó de la transubstanciación. La leyenda cuenta que la hostia sangró, dando paso a una celebración que hoy, siglos después, sigue marcando el calendario laboral dominicano por decreto.
En la tradición local, la leyenda del buey que habló por ser obligado a trabajar en este día sagrado se ha convertido en una anécdota recurrente. Sin embargo, detrás del folclore, queda la duda sobre si debemos seguir priorizando rituales sobre el aparato productivo.
La postura de la Iglesia sobre la inamovilidad de estas fechas busca mantener la tradición, pero en un Estado laico, surge la interrogante sobre la modernidad de nuestro calendario laboral.
Aunque el catolicismo ya no define a la mayoría de la población, 7 de nuestros 12 días feriados son religiosos. Muchos de estos días se basan en relatos históricos y milagros como el del Santo Cerro, donde la Virgen de las Mercedes supuestamente intervino en favor de los conquistadores.
Ante la crisis económica global y la necesidad de mayor competitividad, es momento de que el Congreso debata la eliminación o movilidad de estos días festivos, dejando atrás las ataduras del antiguo concordato entre Trujillo y el Vaticano.
Es hora de evaluar si el progreso del país debe seguir subordinado a calendarios impuestos por tradiciones antiguas o si finalmente priorizaremos la cultura del trabajo y la productividad dominicana.























