La deuda pública de República Dominicana no para de subir. Entre 2020 y abril de 2026, bajo la administración del presidente Luis Abinader, la deuda consolidada del país se disparó en US$25,524.4 millones, según el informe más reciente del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES). Este incremento representa un duro golpe al bolsillo nacional, equivalente a unos RD$1.5 billones al cambio actual.
El reporte revela que, en apenas cinco años, el compromiso financiero del Estado dominicano pasó de US$57,266.4 millones a unos históricos US$82,790.8 millones, marcando un aumento acumulado del 44.6 %. Esta cifra récord confirma una tendencia de endeudamiento que preocupa a diversos sectores económicos del país.
Las estadísticas, basadas en datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) y la Dirección General de Crédito Público (DGCP), reflejan que la deuda ha mantenido un ritmo de crecimiento constante durante la gestión actual, alcanzando niveles jamás vistos en la historia económica dominicana.
El análisis detalla que la deuda saltó de US$57,266.4 millones en 2020 a US$68,882.7 millones en 2022, un salto de más de US$11,000 millones en solo dos años. La espiral ascendente no se detuvo, situándose en US$73,746.8 millones en 2023 y sosteniéndose en ese nivel durante 2024.
Para el cierre de abril de 2026, la situación se intensificó. En solo los primeros cuatro meses del año, la deuda escaló otros US$9,044 millones respecto a 2024, alcanzando la cifra alarmante de US$82,790.8 millones.
¿Qué compone realmente la deuda consolidada del país?
Para entender el alcance real, hay que mirar la deuda consolidada, que suma tanto los compromisos del Sector Público No Financiero (SPNF) como los del Banco Central, ofreciendo una radiografía clara del nivel total de obligaciones financieras de la nación.
El informe del Crees expone que la deuda consolidada ha registrado un crecimiento del 1,761 % en las últimas dos décadas, encendiendo las alarmas sobre la sostenibilidad fiscal.
El mayor peso recae sobre el Sector Público No Financiero, donde el Gobierno Central asume el 99.9 % de la responsabilidad. Este segmento pasó de US$44,622.3 millones en 2020 a unos impactantes US$66,408.5 millones a abril de 2026, un aumento del 48.8 % que equivale a RD$1.3 billones adicionales cargados al erario público.
Por su parte, el Banco Central no se queda atrás. Su deuda pasó de US$12,644.1 millones en 2020 a US$16,382.2 millones en abril de 2026, un alza del 29.6 % que representa un impacto de RD$224,286 millones extra.
Al día de hoy, la estructura de la deuda dominicana se reparte en un 80.2 % para el Sector Público No Financiero y un 19.8 % correspondiente al Banco Central, dejando en evidencia el enorme reto que enfrenta la economía dominicana frente a este crecimiento acelerado del endeudamiento estatal.























