Cade Cunningham brilló con 32 puntos y 12 asistencias, Tobias Harris aportó 30 tantos y los Detroit Pistons aplastaron al Orlando Magic 116-94 en un séptimo juego de infarto este domingo, logrando avanzar a una serie de playoffs por primera vez en 18 años.
Cunningham, con un promedio dominante de 32.4 puntos, guio a Detroit a revivir su gloria del 2008 cuando eliminaron a Orlando en segunda ronda. Ahora, los Pistons esperan al ganador entre Cleveland Cavaliers y Toronto Raptors para disputar el primer duelo de la siguiente fase este martes en el Little Caesars Arena.
Haciendo historia, los Pistons se convirtieron en el decimoquinto equipo de la NBA en remontar un déficit de 3-1, sumándose a la gesta de los Philadelphia 76ers que también sorprendieron a Boston recientemente.
Tras una remontada épica en el sexto juego donde levantaron una desventaja de 24 puntos, el equipo de Detroit se mostró imparable en casa. La defensa de los Pistons maniató por completo al Orlando, limitándolos a un promedio de apenas 18.8 puntos por periodo en los últimos seis cuartos de la serie.
Noche de leyenda para los Pistons
Cunningham y Harris hicieron historia al convertirse en los primeros compañeros de los Pistons en anotar 30 puntos cada uno en playoffs desde Bob Lanier y Howard Porter en 1977.
Paolo Banchero lideró al Magic con 38 puntos en una actuación solitaria.
En un séptimo juego donde la presión estaba al límite, Detroit encontró en Harris al socio perfecto para Cunningham, mientras que Orlando sintió la ausencia de Franz Wagner tras su lesión en el cuarto partido. La falta de profundidad en el Magic fue evidente, con Desmond Bane como el único otro jugador en doble dígito tras tres cuartos.
El pívot All-Star Jalen Duren se robó el show en la pintura. Tras ser contenido en los seis juegos previos, Duren dominó con un doble-doble de 15 puntos y 15 rebotes, siendo clave en la victoria.
Harris encendió el tabloncillo con 17 puntos en el segundo cuarto, sellando una racha de 9-2 para irse al descanso arriba 60-49.
La intensidad de Detroit no bajó y abrieron el tercer periodo con un rally de 11-2, liderado por la dupla letal Cunningham-Harris, para tomar una ventaja definitiva de 71-51.
El Magic se desplomó ofensivamente, anotando apenas 15 puntos en el tercer cuarto, una constante en una serie donde les costó descifrar la defensa rival.
Un triple de Daniss Jenkins sobre la bocina para cerrar el tercer parcial dejó el marcador 83-64, liquidando cualquier esperanza de reacción para un Orlando que fue superado de principio a fin.























