El país está de luto tras el fallecimiento del doctor Bernardo Defilló, un referente histórico de la medicina dominicana y pionero en el fortalecimiento de la cardiología y el sistema de seguridad social. El reconocido médico murió este viernes a los 86 años, dejando una huella imborrable en la salud pública y en la formación de nuevas generaciones de especialistas.
Oriundo de Santo Domingo, nació en 1940 y destacó desde joven por su excelencia académica. Tras cursar sus estudios secundarios, ingresó a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde gracias a su brillante trayectoria obtuvo una beca que le permitió graduarse como doctor en Medicina en 1962, consolidándose como una de las mentes más brillantes de su época.
Más allá de su labor clínica, Defilló fue un líder social activo durante sus años universitarios.
Su liderazgo lo llevó a presidir la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED) y a formar parte de la histórica comisión que redactó el primer Estatuto Orgánico de la UASD, desempeñando un rol crucial en la apertura democrática y la modernización institucional de la academia estatal.
La comunidad médica y la sociedad dominicana despiden a este ilustre galeno, cuyos restos fueron cremados tras ser velado en la funeraria Blandino, donde familiares, amigos y colegas le dieron su último adiós.























