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A 30 años del trágico asesinato de José Rafael Llenas Aybar, el exprocurador Francisco Domínguez Brito rompe el silencio y revela detalles estremecedores que marcaron la historia criminal de la República Dominicana. En una entrevista exclusiva con el periódico Hoy, el exfiscal confiesa el profundo impacto emocional que este caso dejó en su vida personal y profesional.
“Por muchas razones, tal vez la oración del juicio, tal vez todo lo que implicó emocionalmente para uno. Siento que era como mi hermanito, todavía me engranojo. Pero lo importante es la enseñanza: cómo este caso Llenas Aybar puede ayudar a educar a nuestros hijos”, confesó Domínguez Brito.
Francisco Domínguez Brito
El exfiscal relató varias experiencias que lo marcaron profundamente. La primera fue la explicación de por qué el niño recibió 34 puñaladas, un detalle que conmocionó a la sociedad dominicana en los años 90.
Confesó que soñó muchas veces con el niño dentro del baúl, atado durante 45 minutos. “Me imaginaba el miedo, el dolor, la angustia. Este crimen me destruye por dentro. Hablo porque me prometí que la vida de él sirva para salvar la de otros jóvenes dominicanos.”
Caso Llenas Aybar
Según la investigación, uno de los autores materiales confesó que el ataque se produjo para evitar que la víctima contara lo sucedido.
La segunda experiencia ocurrió en pleno estrado, cuando Domínguez Brito interrogó a Juan Manuel Moliné. “Le pregunté por qué no impidió que apuñalaran al niño. Bajó la cabeza y dijo: Porque no supe decir que no. Esa frase se convirtió en una lección de vida que el ex procurador comparte en charlas con jóvenes: la importancia de aprender a decir no frente a las tentaciones, la presión de grupo y los excesos.
Domínguez Brito confesó que soñó muchas veces con el niño dentro del baúl, atado durante 45 minutos.
El jurista insistió en que el caso debe servir como advertencia para adolescentes y padres ante los riesgos actuales: desde el peligro de subir a un vehículo con personas irresponsables hasta el consumo de sustancias. “Hay decisiones que parecen pequeñas, pero pueden convertir la vida familiar en una tragedia nacional.”
Para él, el asesinato de José Rafael Llenas Aybar no solo fue un hecho de sangre, sino un llamado urgente a la prevención. “Dos jóvenes de buena familia, simplemente no supieron decir que no. Por eso insisto: el valor de decir no salva vidas.”
Tres décadas después, el compromiso de Domínguez Brito sigue intacto: usar la memoria del joven José Rafael para crear conciencia. “Que esta historia sirva para salvar vidas. Es lo único que yo quiero”, concluyó.























