El presidente Luis Abinader mantuvo silencio este viernes ante la prensa sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, punto estratégico vital para el petróleo y que afecta directamente el bolsillo de los dominicanos por el costo de los combustibles.
Irán declaró totalmente abierto este paso marítimo tras la tregua en el conflicto entre Israel y Hezbolá, un respiro para los mercados energéticos globales.
Abinader participó en un seminario de Agricultura en la Cancillería. Al concluir su intervención, fue consultado sobre cómo esta noticia beneficiaría la economía local.
—Presidente, ¿qué impacto tendrá la reapertura del estrecho de Ormuz en los precios de los combustibles en República Dominicana? —indagaron los reporteros.
El mandatario evitó dar declaraciones, saludó a los presentes y se retiró del lugar sin ofrecer respuestas.
La estabilidad del estrecho de Ormuz es clave, ya que por esa ruta fluye gran parte del crudo mundial, determinando si el precio del barril sube o baja.
Cualquier inestabilidad en la región dispara las alzas en países importadores como República Dominicana, afectando los precios de las gasolinas.
Desde el inicio de la guerra en Medio Oriente el pasado 28 de febrero, los dominicanos han sufrido tres aumentos consecutivos en los carburantes, con la gasolina premium acumulando un alza de 24 pesos.
Pese a la incertidumbre, el presidente Abinader garantizó este jueves que el Gobierno mantendrá congelados los precios de los combustibles durante la presente semana.
Esta semana no habrá incrementos, mantendremos los niveles de precios de la semana anterior, afirmó ante empresarios.
Cabe recordar que la semana pasada, el Gobierno aplicó aumentos de entre 7 y 9 pesos en las gasolinas y el gasoil.
El jefe de Estado reiteró que buscan medidas para proteger la economía familiar ante los efectos externos de la guerra.
Tras el anuncio de Irán, los mercados internacionales reaccionaron y los precios del petróleo comenzaron a bajar.
El crudo de referencia para la República Dominicana inició este viernes con un desplome del 10,2%, cotizándose a 81,88 dólares por barril.
El mercado también espera que Estados Unidos e Irán retomen el diálogo diplomático, según declaraciones recientes del presidente Donald Trump.























