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El secretario de Medio Ambiente de la Fuerza del Pueblo, Paíno Abreu, denunció que la República Dominicana atraviesa su crisis ecológica más grave de las últimas décadas, al conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente bajo un escenario de retrocesos, daños irreversibles a ecosistemas estratégicos y una preocupante flexibilización de los controles ambientales en el país.
Mediante un documento oficial, Abreu sostuvo que durante los últimos seis años el Gobierno del PRM ha instaurado una política ambiental marcada por el caos y la improvisación, permitiendo intervenciones ilegales en áreas protegidas y debilitando los mecanismos de defensa de los recursos naturales dominicanos.
“El país no tiene nada que celebrar este 5 de junio. Lo que hemos visto es una cadena de decisiones negligentes que han devastado humedales, montañas, manglares, parques nacionales y fuentes de agua fundamentales para la seguridad hídrica de los dominicanos”, expresó.
El dirigente político recordó que una de las primeras fallas de la actual gestión fue la intervención en el Monumento Natural Loma Isabel de Torres, donde se autorizaron desmontes masivos para la instalación de una línea eléctrica. Asimismo, señaló el ecocidio registrado en el Refugio de Vida Silvestre Laguna Saladilla, en Monte Cristi, donde una parte vital del humedal fue destruida para la construcción de una carretera.
Paíno Abreu cuestionó duramente la instalación de plantas eléctricas flotantes en el Refugio de Vida Silvestre Manglares de Puerto Viejo, en Los Negros de Azua, proyecto que ha provocado daños irreparables a la biodiversidad y arruinado el sustento de miles de pescadores locales, ignorando informes técnicos que advertían sobre la inviabilidad del proyecto en esa zona.
El experto también alertó sobre los daños en el Parque Nacional Manglares de Estero Balsa, en Manzanillo, y criticó la falta de transparencia en el desarrollo turístico de Pedernales, donde aún no hay garantías claras sobre la gestión del agua potable y el tratamiento de aguas residuales para evitar un desastre ecológico en el Sur profundo.
A juicio de Abreu, parques nacionales como Jaragua y Sierra de Bahoruco siguen bajo acecho por proyectos que buscan reducir sus límites, mientras que en Valle Nuevo y Los Haitises la ocupación ilegal, las quemas y los conucos persisten a pesar de las promesas incumplidas por parte del Ministerio de Medio Ambiente.
“El deterioro ambiental avanza mientras el Gobierno solo responde con anuncios vacíos que nunca se traducen en soluciones reales para la naturaleza”, manifestó.
Sobre el conflicto del río Masacre, Abreu criticó la falta de una posición firme del Estado ante la construcción del canal haitiano, dejando desprotegido un recurso hídrico vital para la frontera. Del mismo modo, recordó la grave contaminación detectada en la presa de Hatillo, donde las autoridades fueron incapaces de dar explicaciones ante la presencia de metales pesados en el agua que consume la población del Bajo Yuna.
En materia de gestión de residuos, el dirigente opositor afirmó que el Gobierno ha fallado estrepitosamente en transformar los vertederos a cielo abierto, a pesar de contar con los recursos de la Ley 225-20 y apoyo de organismos internacionales. Explicó además que gran parte de los avances forestales que hoy presume el oficialismo son producto de políticas implementadas en gestiones anteriores, como el Plan Nacional Quisqueya Verde.
Al cierre del documento, Abreu advirtió que la política de permisos ambientales flexibles representa una amenaza directa para la sostenibilidad del país. “Proteger el medio ambiente no significa detener el desarrollo, sino garantizar que nuestros bosques, ríos y áreas protegidas sigan existiendo para nuestras familias”, concluyó.
La Fuerza del Pueblo reiteró su firme compromiso con la defensa de la soberanía ambiental frente a las debilidades estructurales y la ineficiencia que hoy caracteriza a la gestión del Ministerio de Medio Ambiente.























