Barcelona.- Un casco gris, equipado con cables y parches inteligentes, representa la revolución de la neurociencia. Así lo ha confirmado a EFE Ana Maiques, cofundadora de Neuroelectrics, la innovadora empresa detrás de ‘Starstim’, un dispositivo portátil capaz de monitorizar, diagnosticar y tratar patologías cerebrales complejas, como la depresión severa o la epilepsia, desde cualquier lugar.
«Es un dispositivo inalámbrico y portátil que redefine la medicina moderna al permitir que el paciente pueda realizarse pruebas fuera del entorno hospitalario», asegura Maiques. Esta tecnología disruptiva solo requiere entre cinco y veinte minutos para mapear con precisión la actividad eléctrica de las neuronas.
El sistema permite decodificar la actividad cerebral sin necesidad de personal técnico especializado, democratizando un proceso que antes era exclusivo de grandes centros médicos, detalla la CEO de la compañía barcelonesa, quien lidera el proyecto junto a su socio, Giulio Ruffini.
Democratizando el diagnóstico cerebral
Maiques destaca que los electroencefalogramas tradicionales han quedado obsoletos debido a su enorme tamaño y dependencia de expertos. «Eran equipos pesados y complejos. Con ‘Starstim’ logramos llevar la alta tecnología a centros donde antes era imposible realizar este tipo de diagnósticos», señala.
La portabilidad es la clave: cualquier profesional de enfermería puede operarlo, permitiendo que el médico se centre exclusivamente en el seguimiento del paciente y en personalizar el tratamiento basándose en datos inmediatos.

El tiempo es cerebro: rapidez vital
«En neurología, cada segundo cuenta. Cuanto antes logremos un diagnóstico preciso, menos daño cerebral sufrirá el paciente», subraya Maiques. Por ello, el uso de este dispositivo está siendo un éxito rotundo en servicios de urgencias y unidades de cuidados intensivos (UCI), donde la rapidez salva vidas.
Hospitales de referencia como Bellvitge, Vall d’Hebron y el Universitario Arnau de Vilanova ya están integrando esta tecnología en sus protocolos diagnósticos.
«Nuestra tecnología, combinada con resonancias magnéticas, ofrece una visión inédita sobre las redes neuronales», explica la experta, reafirmando que el futuro de la salud mental reside en dispositivos portátiles, accesibles y no invasivos.
Avances en terapias eléctricas
Más allá del diagnóstico, el potencial terapéutico del dispositivo es asombroso. Al aplicar corrientes eléctricas de baja intensidad a través del cuero cabelludo, puede estimular regiones específicas del cerebro para tratar condiciones difíciles.
La empresa encabeza actualmente ensayos clínicos internacionales para tratar la epilepsia resistente a fármacos, con el objetivo de convertir este método en un estándar para combatir la depresión. Este estudio cuenta con el respaldo de la FDA y una red de 40 hospitales de élite en Europa y Estados Unidos, incluyendo instituciones de prestigio como el Hospital Clínic y Sant Joan de Déu.
Éxito global: 20 millones en inversión
El éxito del proyecto ha atraído una inversión de 20 millones de dólares desde Boston, consolidando a la empresa como un referente de la tecnología biomédica española en el mercado estadounidense.
«Somos el ejemplo de una startup nacida en Barcelona que ha logrado escalar su impacto tecnológico a nivel global», afirma con orgullo su CEO. Actualmente, Neuroelectrics factura 10 millones de dólares anuales, tiene presencia en 75 países y lidera la innovación mundial en neurotecnología desde 2011.























