![]()
El primer ministro haitiano, Didier Fils-Aimé, advirtió este lunes que las elecciones en Haití están condicionadas a la derrota total de las bandas criminales, una postura que pone en duda los comicios del 30 de agosto debido a la crisis de inseguridad que paraliza al país.
«Seguimos trabajando para mejorar las condiciones de vida de la población. Acabaremos con las bandas. Recuperaremos los territorios. Después, prepararemos el país para la celebración de elecciones. Las elecciones se celebrarán cueste lo que cueste», declaró Fils-Aimé durante una ceremonia pública.
La crisis de violencia escaló drásticamente tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021. Haití arrastra un vacío democrático sin comicios desde hace casi nueve años.
«El Gobierno está en modo electoral. Todo el mundo debe entenderlo: sin seguridad, no puede haber elecciones serias», subrayó, prometiendo dotar de mayor capacidad operativa a las fuerzas del orden haitianas.
Aseguró que no puede haber democracia sin justicia. «No toleramos el dinero sucio, la violencia electoral ni ningún intento de desviar la voluntad del pueblo».
«No negociamos con las bandas. No cooperamos con los delincuentes. Ya sean bandas de sandalias o bandas de corbata. Tolerancia cero para ambos», expuso.
El jefe del Gobierno hizo estas declaraciones con motivo de la conmemoración del 223 aniversario de la bandera nacional y la Fiesta de la Universidad, desde el Palacio Nacional en Puerto Príncipe.
«Los asesinos tendrán que rendir cuentas. Cada delincuente será juzgado según lo establecido por la ley», aseguró.
Fils-Aimé juró aplastar a las mafias y liberar al país, para que los ciudadanos recuperen la libre circulación en zonas críticas como Artibonite, Mirebalais y el Campo de Marte en Puerto Príncipe.
El primer ministro afirmó que su gestión ha logrado victorias estratégicas que debilitan la estructura de poder de los jefes criminales.
Pese al discurso oficial, las bandas armadas mantienen el control del 90 por ciento del área metropolitana y han extendido su racha de terror, secuestros y extorsiones hacia el interior del territorio.
Solo durante el primer trimestre de 2026, al menos 1.642 personas murieron y 745 resultaron heridas en episodios de violencia, documentó recientemente la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (Binuh).
El informe de la ONU señaló que las pandillas fueron responsables de una gran parte de las víctimas, aunque también cuestionó el impacto de las operaciones de seguridad estatal, que han registrado bajas civiles, incluyendo menores de edad.























