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Ciudad del Vaticano, 25 may (EFE).- «No existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable», afirma el papa León XIV en su histórica encíclica, Magnifica Humanitas, un documento urgente sobre la ética de la inteligencia artificial donde advierte que en los conflictos bélicos modernos las víctimas son reducidas a simples datos.
El documento, de 110 páginas, que el papa presenta este lunes, denuncia cómo la revolución digital está transformando la naturaleza de la guerra: a los combates tradicionales se suman amenazas híbridas como ciberataques, desinformación masiva y el uso peligroso de la inteligencia artificial para automatizar decisiones estratégicas que cuestan vidas humanas.
La IA actúa como un factor de aceleración que, aunque puede proteger civiles, baja peligrosamente el umbral del uso de la fuerza, oculta responsabilidades y fomenta una cultura deshumanizante donde el adversario es solo una cifra, subraya el pontífice en sus reflexiones.
En lo que denomina la Babel moderna, León XIV alerta sobre el choque de potencias que buscan mantener o conquistar la primacía global, impulsando una carrera armamentística tecnológica desmedida que ignora los límites morales y pone en jaque la estabilidad mundial.
Esta deriva tecnológica penetra en la sociedad normalizando la violencia y utilizando el falso realismo para convencer a la opinión pública de que no hay alternativas a la confrontación militar, advierte el líder de la Iglesia Católica.
El papa también señala cómo las redes sociales y los algoritmos de polarización amplifican el resentimiento y la propaganda, haciendo cada vez más difícil el discernimiento común y la búsqueda de una paz duradera en un mundo fracturado.
Ante este escenario, el pontífice insiste en la necesidad de superar la teoría de la guerra justa, recordando que la paz no debe ser solo un breve intervalo entre conflictos, sino una tarea constante que requiere el respeto absoluto a la dignidad humana.
El papa León XIV, saluda a los fieles congregados el domingo en la plaza de San Pedro del Vaticano. EFE/EPA/Angelo Carconi
En su encíclica, León XIV condena la peligrosa alianza entre intereses económicos, complejos militares y decisiones políticas, criticando además que se perciba erróneamente la disuasión nuclear y las nuevas armas autónomas como garantes de seguridad.
El documento es contundente: el desarrollo y uso de la inteligencia artificial en el campo de batalla debe estar sujeto a restricciones éticas estrictas, priorizando siempre la sacralidad de la vida y el control humano frente a una tecnología deshumanizada.
En la presentación del texto, destacó la presencia de Christopher Olah, cofundador de Anthropic, la firma de IA que perdió contratos gubernamentales bajo la administración de Donald Trump precisamente por negarse a colaborar con fines militares, un gesto que resuena con los principios de la encíclica.
El papa concluye alertando que el ciberespacio es ya un terreno de guerra activa, donde la manipulación de datos con IA permite desestabilizar naciones enteras sin necesidad de disparar un solo arma convencional.
Ante este desafío, León XIV hace un llamado global para establecer reglas internacionales que frenen la carrera armamentística tecnológica y garanticen la protección efectiva de los civiles frente a los riesgos de la era digital. EFE























