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Irán y Estados Unidos están a un paso de cerrar un acuerdo histórico para frenar la guerra y garantizar la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz, un pacto clave que Europa celebra mientras Pakistán acelera las negociaciones definitivas para alcanzar la paz.
Aunque las autoridades iraníes mantienen cautela oficial, desde la Casa Blanca las señales de un anuncio inminente son claras tras semanas de tensiones globales.
El presidente Donald Trump confirmó que las conversaciones avanzan con pasos firmes y estratégicos, advirtiendo a su equipo que la prioridad es un acuerdo blindado y sin errores ante la amenaza nuclear.
“Debemos hacerlo bien”, sentenció Trump en redes sociales, enfatizando que la prohibición de armas nucleares en Irán es innegociable, mientras mantiene vigente el bloqueo naval hasta la firma final del pacto.
Pese a las especulaciones de un anuncio este domingo, los reportes de inteligencia sugieren que el memorando podría formalizarse en los próximos días, buscando un cese inmediato de las hostilidades abiertas el pasado 28 de febrero.
El plan, que Pakistán espera supervisar próximamente en Islamabad, busca poner fin al bloqueo parcial de Ormuz a cambio de alivios económicos significativos para Teherán.
Claves del posible acuerdo y el fin de la guerra
El borrador en discusión, reportado por medios internacionales, propone una tregua inicial de 60 días donde Irán se compromete a normalizar el tráfico marítimo internacional mientras Washington suspendería algunas sanciones clave, permitiendo la venta de crudo y el acceso a fondos bloqueados.
El gran punto de fricción sigue siendo el programa nuclear iraní. Mientras Washington exige garantías totales de desarme, Teherán sostiene que esos temas se debatirán tras la firma, generando tensiones con Israel y potencias europeas.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mantiene la presión para que el desmantelamiento nuclear sea una condición inmediata, una postura respaldada por la Comisión Europea y el Reino Unido, quienes exigen libre navegación sin condiciones y transparencia atómica.
Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha enviado un mensaje de calma asegurando que Teherán no busca fabricar bombas atómicas, aunque dejó claro que el equipo negociador protegerá la dignidad nacional y el derecho al uso de tecnología nuclear con fines pacíficos bajo el Tratado de No Proliferación.























