Un trágico accidente laboral cobró la vida de un trabajador este domingo en Río de Janeiro, durante el montaje del impresionante escenario para el esperado concierto gratuito de Shakira, programado para el 2 de mayo, confirmaron autoridades y la productora del evento.
Se espera que millones de fanáticos de Brasil y de todo el mundo se den cita en la playa de Copacabana para disfrutar del show de la estrella colombiana.
Según el reporte de los bomberos, el hombre sufrió heridas críticas tras quedar atrapado en un «sistema de elevación» y fue rescatado de la estructura por compañeros presentes en la escena.
Aunque los equipos de emergencia lo trasladaron de inmediato a un centro médico, el trabajador no logró sobrevivir.
Pese a los esfuerzos médicos, «lamentablemente, el profesional falleció en el hospital», confirmó en un comunicado oficial la empresa Bonus Track, organizadora del evento.
«De pronto vimos personas corriendo y cuando miramos la estructura estaba en el piso», relató a la AFP Antonio Marcos Ferreira dos Santos, de 51 años, testigo del suceso en la playa.
Ferreira describió cómo otros trabajadores corrieron para auxiliar a la víctima. «Creo que lo sacaron con vida, lo metieron en una ambulancia y se lo llevaron», afirmó conmovido.
Desde hace días, diversas cuadrillas trabajan sin descanso en el montaje de la enorme tarima sobre la arena de la icónica playa, ubicada justo frente al Hotel Copacabana Palace.
Cabe recordar que, en esa misma zona, las autoridades policiales hallaron un artefacto explosivo el pasado 13 de abril.
De acuerdo con reportes locales, se trataba de una granada aturdidora, un dispositivo diseñado para causar desorientación mediante un fuerte estallido y un destello cegador.
Los megaconciertos como el de Shakira generan una expectativa masiva a nivel global.
La agencia municipal Riotur destaca que este tipo de eventos son un fenómeno de masas, recordando que conciertos similares de estrellas como Lady Gaga reunieron a 2,1 millones de personas, y el histórico show de Madonna en 2024 convocó a 1,6 millones de espectadores.























