Mientras las oleadas de sargazo siguen impactando las playas de República Dominicana y el Caribe, investigadores del Intec lograron transformar este problema ambiental en una oportunidad: extrajeron alginato a partir de la macroalga, un valioso biopolímero esencial para las industrias farmacéutica, cosmética y alimentaria.
Este avance científico es parte de la tesis de grado de Cristal Richiez, estudiante de Biotecnología del Intec, y fue posible gracias a una alianza estratégica internacional con universidades de España, Costa Rica y The University of the West Indies (UWI), marcando un hito en la investigación regional.
El equipo logró desarrollar un proceso eficiente para extraer y purificar alginato del sargazo que llega a nuestras costas. Este éxito demuestra que la biomasa que hoy afecta el turismo y la economía local puede convertirse en una materia prima estratégica para la bioeconomía circular.
El alginato es un compuesto natural con propiedades gelificantes y espesantes de alta demanda global. Su capacidad para crear estructuras estables lo posiciona como un material clave para el desarrollo de productos sostenibles, posicionando a la investigación dominicana a la vanguardia de las tecnologías verdes.
Para los expertos, este trabajo es la prueba definitiva de que el sargazo no debe verse solo como un residuo, sino como un recurso con alto potencial para generar nuevas cadenas de valor y desarrollo económico sostenible para el país.
“El sargazo ha sido percibido como una amenaza para nuestras playas y ecosistemas. Esta investigación demuestra que, a través de la ciencia y la innovación, podemos convertirlo en una fuente de materia prima de valor agregado”, afirmó Luis Enrique Rodríguez de Francisco, decano de Ciencias Básicas y Ambientales del Intec.
La caracterización del material recuperado se realizó mediante técnicas avanzadas y redes de colaboración científica global. Estos análisis confirmaron la alta calidad de los compuestos obtenidos, abriendo la puerta a seguir optimizando procesos industriales a gran escala.
El equipo del Intec ya trabaja en la siguiente fase: evaluar los estándares de calidad del alginato obtenido para su aplicación en el sector farmacéutico y la creación de biomateriales avanzados, reforzando el impacto positivo de la biotecnología local.
Este proyecto destaca la importancia de la colaboración científica transfronteriza para resolver los grandes desafíos del Caribe. La sinergia entre Intec, UWI, UPV, Biodess y Lanotec fue fundamental para generar evidencia científica robusta y competitiva a nivel internacional.
“Los retos ambientales del Caribe exigen esfuerzos conjuntos. La ciencia colaborativa acelera el conocimiento y transforma problemas regionales en motores de innovación, desarrollo tecnológico y crecimiento sostenible”, destacó el profesor Yaset Rodríguez Rodríguez, coordinador de la Unidad de Innovación en Bioplásticos y Biomateriales del Intec.
Este estudio resalta el nivel de la Licenciatura en Biotecnología del Intec, única en el país. Desde 2015, este programa ha graduado a más de 100 profesionales, impulsando a los estudiantes a liderar proyectos de impacto real desde el inicio de su carrera.
Para el Intec, este logro es solo el comienzo. La institución mantiene una línea de investigación enfocada en la valorización del sargazo para la creación de bioplásticos, biofertilizantes y soluciones sostenibles que posicionan a República Dominicana como un referente en economía circular.





















