Shakira paralizó la noche del sábado en Río de Janeiro con un histórico concierto gratuito en la playa de Copacabana, convirtiéndose en la primera artista latina en dominar las míticas arenas brasileñas con el show más multitudinario de su carrera.
La colombiana reunió a dos millones de personas, según cifras oficiales, quienes corearon durante más de dos horas un repertorio cargado de éxitos que han marcado a varias generaciones en las últimas tres décadas.
Tras abrir con La fuerte, el público estalló en euforia al escuchar un mix de Estoy Aquí y el saludo en perfecto portugués de la barranquillera.
Olá Brasil, exclamó con emoción la artista, recordando que se enamoró del país tras visitarlo por primera vez a los 18 años.
Brasil fue el primer país en abrirle las puertas al inicio de su trayectoria, recorriendo escenarios de todos los tamaños hasta consolidarse como la reina absoluta del pop latino mundial.
Sonaron clásicos como Inevitable y temas urbanos como TQG, en una puesta en escena marcada por la coreografía y el estilo de su actual gira, Las mujeres ya no lloran, con la que celebra 30 años de impacto musical.
Shakira dedicó el evento a la mujer, resaltando su fuerza y resiliencia, enviando un mensaje de empoderamiento al afirmar que juntas somos invencibles.
Pies descalzos, La tortura, Hips don’t lie y Ojos así, además de los éxitos de su último álbum ganador del Grammy, formaron parte de este setlist inolvidable.
La bicicleta, junto a Carlos Vives, y otros hits donde el sabor caribeño fue protagonista, contagiaron al público de ese tumbao único que puso a ondear banderas latinas en toda la costa.
El punto máximo de energía llegó con Waka Waka, tema que desató la locura colectiva hacia el final del show gracias a su vibrante melodía y un despliegue visual que puso a saltar a la multitud.
INVITADOS DE LUJO
Anitta fue la primera invitada especial, apareciendo a mitad del show para interpretar Choka Choka, el nuevo éxito colaborativo que puso a bailar a todos los presentes.
La presencia de la estrella brasileña se confirmó con un explosivo dueto donde ambas lucieron vestuarios deslumbrantes.
El momento emotivo llegó con los hermanos Caetano Veloso y María Betania, voces legendarias con quienes interpretó O leaozinho y O que é, o que é, celebrando la cultura musical de Brasil.
El cierre de lujo fue con Ivette Sangalo, cantando Um pais tropical, recordando el icónico momento que compartieron en Rock in Río 2011.
Este concierto gratuito demostró la potencia y el alcance global de la cultura latina, reafirmando a la estrella colombiana como el mayor referente musical del continente para todas las generaciones.
Con esta cifra, Shakira superó el récord de asistencia de Madonna en 2024 y quedó muy cerca de los números de Lady Gaga en Copacabana, marcando un hito imborrable en la historia de los eventos en vivo.























