Treinta años después de su debut internacional con Pies descalzos, Shakira ofrecerá el concierto más masivo de su trayectoria este sábado, transformando a Rio de Janeiro en el epicentro mundial del pop latino con un megashow gratuito en la icónica playa de Copacabana.
Se espera que dos millones de personas colmen la arena, donde se ha montado un espectacular escenario de 1.345 metros cuadrados frente al histórico hotel Copacabana Palace, que recibe a la artista de 49 años desde su aterrizaje este miércoles.
La colombiana sigue los pasos de figuras como Madonna, quien reunió a 1,6 millones de fans en 2024, y Lady Gaga, que convocó a 2,1 millones en 2025, según cifras de los organizadores.
La mente detrás de Waka Waka mantiene un vínculo legendario con Brasil, país que ha recorrido con su música desde 1996.
«Soy fan de Shakira hace más de 20 años. Será el mejor show de su carrera, ella ama a Brasil y ese cariño es mutuo», comenta Graciele Vaz, de 43 años, quien pernoctó en la arena tras viajar desde Paraty, a cuatro horas de Rio.
Como prueba de su lealtad, la seguidora luce un tatuaje gigante en la espalda con el nombre de Shakira y la figura de una loba, ícono de la exitosa gira Las mujeres ya no lloran.
Fue precisamente en Rio donde, en febrero de 2025, inició este tour mundial, el primero en siete años y que ya ostenta el récord Guinness como la gira de mayor recaudación para una artista latina.
Para calentar motores antes del evento, pautado para las 21H45 (00H45 GMT del domingo), Shakira ha causado furor en Instagram: desde su video empacando chanclas y un bikini con los colores de Brasil, hasta sus caminatas con el Pan de Azúcar de telón de fondo.
El viernes por la noche, ofreció un adelanto exclusivo en un ensayo abierto junto a los legendarios Caetano Veloso y Maria Bethania, referentes absolutos de la música brasileña.
Ante miles de espectadores, interpretó junto a Caetano O Leaozinho, uno de los temas más queridos del cantautor, sorprendiendo con sus pasos de baile.
Lobacabana
Rio está viviendo la fiebre por Shaki.
Carteles monumentales invaden la ciudad. En Copacabana, rebautizada en redes como Lobacabana, los vendedores ofrecen de todo: desde abanicos y camisetas hasta curiosos frasquitos con lágrimas de Shakira, haciendo referencia al concepto de su tour.
La oferta de caipirinhas y bebidas locales es protagonista en cada esquina.
Frente al Copacabana Palace, cientos de seguidores aguardan cualquier señal de su ídola, mientras la playa se llena de sombrillas y energía vibrante.
Christopher Yataco, un fan peruano de 28 años, ahorró durante un año para viajar desde Lima y ver a la artista: «Admiro su pasión, su calidez, lo sencilla que es y cómo representa a toda la comunidad latina y el empoderamiento femenino», asegura a la AFP.
Seguridad de nivel mundial
Con 100 millones de discos vendidos, cuatro premios Grammy y 15 Latin Grammy, Shakira ha marcado generaciones con éxitos como Waka Waka, Hips Don’t Lie y la viral Bzrp Music Sessions, Vol. 53, tema que rompió récords globales tras su separación de Gerard Piqué.
Las autoridades han desplegado un operativo sin precedentes con 8.000 agentes, drones, cámaras de reconocimiento facial y detectores de metales para garantizar la seguridad en el evento más grande que ha visto Copacabana.
Como antecedente, tras el show de Lady Gaga, las fuerzas del orden desarticularon intentos de sabotaje por parte de grupos extremistas.
La alcaldía de Rio estima que este evento generará un impacto económico de más de 800 millones de reales (cerca de 160 millones de dólares).
De acuerdo con datos de turismo, las reservas aéreas para esta semana aumentaron más de un 80% en comparación con 2024, confirmando que Shakira es el fenómeno musical del año.























