El reconocido artista Julio Iglesias llevará ante el Tribunal Supremo a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, tras fracasar el intento de conciliación por supuestas injurias y calumnias. El conflicto legal surge a raíz de las declaraciones de la ministra sobre una denuncia por presuntos abusos que fue archivada.
Ambas partes fueron citadas en Madrid este martes para un acto de conciliación, paso previo obligatorio antes de la querella formal, pero no hubo acuerdo.
La vicepresidenta se negó a retractarse de sus palabras, argumentando que no atentó contra el honor de Iglesias ni vulneró su presunción de inocencia, según informaron fuentes jurídicas.
Ante la falta de entendimiento, el equipo legal del cantante presentará la querella ante el Tribunal Supremo, al tratarse de una figura aforada, manteniendo el proceso judicial por presuntos delitos contra su reputación.
La batalla legal tras el archivo de la causa
La disputa se remonta a febrero, cuando Iglesias inició el proceso contra Díaz por considerar «injuriosos» sus comentarios respecto a una denuncia previa, la cual fue archivada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional por falta de competencia.
En el escrito, el cantante exigió que la ministra reconociera el daño causado a su imagen, rectificara sus declaraciones públicamente y propusiera una indemnización acorde al impacto mediático de sus palabras.
El abogado José Antonio Choclán ha liderado esta estrategia judicial, subrayando que es un requisito indispensable cumplir con el acto de conciliación antes de elevar el caso a la máxima instancia judicial.
El foco del litigio son las publicaciones de Díaz en la red social Bluesky el pasado 13 de enero y sus posteriores declaraciones en el programa La Hora de la 1 de RTVE.
Yolanda Díaz, bajo el foco judicial por las reacciones a la denuncia contra Julio Iglesias
La defensa alega que la funcionaria emitió juicios de valor que daban por sentada la culpabilidad de Iglesias, afirmando públicamente que en su entorno existían prácticas de esclavitud y abusos sexuales, lo cual dañó gravemente la imagen del artista.
En su momento, Díaz fue contundente en redes: «Escalofriantes testimonios de las extrabajadoras de Julio Iglesias. Abusos sexuales y una situación de esclavitud con una estructura de poder basada en la agresión permanente», escribió la vicepresidenta.
Cabe recordar que el cantante enfrentaba acusaciones por trata de personas, servidumbre y agresión sexual, cargos que quedaron sin efecto tras la investigación preliminar.
La investigación, archivada sin cargos
La Fiscalía de la Audiencia Nacional cerró el expediente en enero al concluir que no existían motivos legales para que la Justicia española procesara la denuncia por falta de competencias territoriales.
Desde entonces, el equipo legal de Julio Iglesias ha buscado activamente emprender acciones contra quienes formularon dichas acusaciones, llevando incluso el conflicto a la vía contencioso-administrativa.























