Lima.- El candidato izquierdista Roberto Sánchez, quien protagoniza un reñido conteo de votos por la Presidencia de Perú frente a Keiko Fujimori, propuso este viernes a su rival solicitar juntos ante las autoridades electorales una revisión exhaustiva de todo el proceso de segunda vuelta.
Cuando falta menos del 2 % de las actas por escrutar, el líder de Juntos por el Perú anunció en rueda de prensa que ha solicitado a Fujimori auditar los lugares donde existen presuntas irregularidades y falta de transparencia en el conteo.
Sánchez enfatizó que mientras el partido Fuerza Popular cuestiona votos del sur, su agrupación ha detectado posibles anomalías en Lima y en el exterior, donde han exigido anular varias mesas. El candidato busca con esta acción conjunta brindar estabilidad, certeza y confianza total a la ciudadanía, garantizando la legitimidad del ganador de esta histórica jornada electoral.
El postulante, quien cuenta con el respaldo del expresidente Pedro Castillo, explicó que ante la estrecha diferencia de solo 1,600 votos a favor de Fujimori, es imperativo que el conteo sea impecable y sin controversias. Resaltó que ambos candidatos suman nueve millones de votos cada uno, lo que refuerza la necesidad de un consenso nacional que ponga fin a la incertidumbre.
Sánchez hizo un llamado a mantener la paz ante las movilizaciones ciudadanas, pidiendo a las autoridades que respeten el derecho a la protesta pacífica de sus simpatizantes, buscando siempre una salida democrática a la fuerte polarización política que vive el país.
Por su parte, el secretario general de Juntos por el Perú, Ernesto Zunini, calificó como inadmisible que se abandonara el registro digital de actas por el físico, lo que ha generado demoras sospechosas en el cómputo de los votos en el extranjero.
El partido confirmó impugnaciones en Estados Unidos y Argentina, señalando que la falta de transparencia en un margen tan ajustado genera desconfianza en el sistema electoral.
Con el 98,26 % de los votos contados, Keiko Fujimori mantiene una ventaja mínima del 50,005 % frente al 49,995 % de Sánchez, una diferencia técnica de apenas 1,664 sufragios.
El ganador de esta contienda liderará el destino de Perú para el periodo 2026-2031, buscando estabilidad tras una década marcada por una crisis institucional sin precedentes y la sucesión de múltiples mandatarios.






















