Josh Hart encendió las redes con 26 puntos, la cifra más alta de su carrera en playoffs, Jalen Brunson repartió 19 puntos y 14 asistencias, y los New York Knicks están a ley de nada de volver a unas Finales de la NBA desde 1999 tras aplastar a los Cleveland Cavaliers 109-93 este jueves.
Mikal Bridges también se lució con 19 puntos y Karl-Anthony Towns aportó un doble-doble de 18 puntos y 13 rebotes para unos Knicks que parecen imparables con su novena victoria al hilo. Esta racha de postemporada es la más impresionante desde que los Boston Celtics dominaran camino al campeonato de 2024.
Dos noches después de una remontada épica, los Knicks tomaron el control total con un rally demoledor de 18-0 en el tercer cuarto, sacando una ventaja de 71-53 que hizo vibrar al Madison Square Garden. Los fanáticos dominicanos y de todo el mundo ya corean «¡Knicks en cuatro!», soñando con un barrido histórico.
Donovan Mitchell sumó 26 puntos y James Harden 18 por unos Cavaliers que ahora están contra la pared, obligados a remontar un 2-0 por segunda serie consecutiva antes de volver a casa este sábado.
Los Knicks demuestran por qué son favoritos en la Conferencia Este por segundo año consecutivo, buscando romper su sequía de títulos desde que cayeron ante los San Antonio Spurs en 1999.
Brunson, tras un inicio frío, tomó el mando en la segunda mitad cuando más lo necesitaba su equipo, siendo el motor de la ofensiva que dejó sin respuestas a la defensa de Cleveland.
Hart se convirtió en el protagonista inesperado, silenciando las críticas tras fallar sus primeros triples y terminando con una actuación magistral de 5 de 11 desde larga distancia, desbaratando el esquema defensivo de los Cavs.
Mitchell, quien sigue bajo la lupa por las dudas sobre su estado físico, tuvo un arranque lento con apenas siete puntos en la primera mitad, aunque logró un triple sobre la bocina que mantuvo a Cleveland vivo brevemente al cierre del primer cuarto.
Tras un 53-49 en el descanso, el tercer periodo fue una exhibición de los Knicks: un triple de Brunson desató la locura y la ventaja se estiró a 18 puntos, marcador que Cleveland nunca pudo descontar a pesar de sus intentos desesperados.
Cleveland intentó reaccionar en el último tramo, pero su poca efectividad en los tiros libres, fallando 10 en total y cerrando con apenas un 68.8%, sepultó cualquier esperanza de remontada ante unos Knicks que terminaron ganando con autoridad por 19 puntos.























