La Fusión de Partidos Socialdemócratas Haitianos (FUSION) encendió las alarmas ante la peligrosa crisis política que enfrenta Haití. El partido advirtió que la abierta confrontación entre el Gobierno de Transición y el Consejo Electoral Provisional (CEP) pone en riesgo las elecciones, en un país marcado por el caos, la inseguridad y el control territorial de las bandas armadas.
La organización política denunció que el Gobierno cruzó una línea roja al imponer por decreto a un Director General en el CEP, desplazando al Director Ejecutivo que debió ser seleccionado por los propios miembros del organismo electoral.
Calificaron esta acción como una injerencia inaceptable del Ejecutivo que destruye la independencia del CEP, un órgano que debería ser el árbitro imparcial del proceso democrático haitiano, alertó la dirigencia del partido.
Edmonde Supplice
Esta pugna institucional agrava el colapso de confianza en Haití, donde el desplazamiento forzado y la violencia de las bandas tienen a la población al límite. La falta de consenso amenaza con profundizar la crisis política y aleja aún más la posibilidad de un retorno al orden democrático.
El partido fue enfático al exigir al Gobierno de Transición que detenga sus acciones unilaterales. Advierten que imponer reglas de forma arbitraria solo garantiza un proceso electoral mal preparado, ilegal y rechazado por la ciudadanía.
A través de su líder, la ex senadora Edmonde Supplice Beauzile, el FUSION llamó a las autoridades y al CEP a dejar de lado sus agendas personales y buscar un diálogo urgente y responsable. Solo un consenso sólido permitirá garantizar unas elecciones transparentes, creíbles y honestas.
La prioridad para la estabilidad de la región es clara: respetar la independencia del CEP, recuperar la seguridad en las calles y frenar la inestabilidad para que el pueblo haitiano pueda elegir libremente a sus líderes, evitando así un mayor aislamiento internacional y una crisis humanitaria prolongada.
Para la organización política, los problemas actuales requieren soluciones claras y una transición que garantice el respeto a las leyes, sin imposiciones que terminen de hundir la institucionalidad en una nación que clama por paz y certidumbre.























