Un contundente revés político enfrenta el presidente Donald Trump tras la histórica resolución de la Cámara de Representantes que le exige poner fin a la intervención militar de Estados Unidos en Irán.
La medida, impulsada por la bancada demócrata, provocó una fisura sin precedentes en el bloque republicano, evidenciando una división interna en el Congreso.
A pesar de que el mandatario defiende su autoridad como comandante en jefe, la creciente resistencia de los legisladores de su propio partido contra el conflicto bélico se ha hecho sentir con fuerza.
Pese a los esfuerzos del presidente de la cámara, Mike Johnson, por bloquear el proceso, la votación se selló con un resultado de 215-208.
El líder demócrata, Hakeem Jeffries, sentenció antes de la votación que la guerra, calificada por muchos como una aventura temeraria y costosa, debe llegar a su fin de inmediato.
Trump ha visto frustrados sus múltiples intentos por alcanzar un pacto con Irán, nación que mantiene una postura desafiante ante la presión de Washington.
Esta fractura en las filas republicanas no solo debilita el liderazgo del presidente, sino que subraya el creciente malestar y la oposición internacional ante una posible escalada bélica global.























