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El arzobispo metropolitano de Santiago, monseñor Héctor Rafael Rodríguez, calificó hoy como una tragedia abominable la ola de feminicidios y la creciente violencia intrafamiliar en la República Dominicana, fenómeno que catalogó como una patología social que desangra a las familias dominicanas.
Asimismo, advirtió que resulta alarmante el aumento de la violencia psicológica y emocional, vinculada al deterioro de la salud mental en el país, por lo que hizo un llamado urgente a las autoridades y la sociedad civil para fortalecer la cultura del respeto y la atención integral a los ciudadanos.
Al encabezar la multitudinaria misa por la celebración del Día de Corpus Christi en el estadio Cibao, monseñor Rodríguez sostuvo que la eucaristía debe ser un faro de esperanza ante un país herido por la violencia, la indiferencia y la crisis de valores.
“La solemnidad de Corpus Christi nos recuerda que la fe no se reduce a un acto litúrgico, sino que debe reflejarse en una vida marcada por el amor, la justicia y el servicio al prójimo. Como enseña la doctrina social, la grandeza humana alcanza su plenitud cuando nos convertimos en instrumentos de paz y dignidad para los demás”, expresó Rodríguez.
Tomando como referencia el andar del pueblo de Israel, el prelado comparó aquellas penurias con los desafíos actuales que golpean a los hogares dominicanos, incluyendo la crisis económica, el costo de la vida, enfermedades y la desintegración familiar.
“Vivimos en una sociedad llena de tecnología, pero muchas veces vacía de sentido. En medio de este desierto moderno, el mensaje de Cristo es el camino para recuperar la esperanza perdida”, afirmó Rodríguez.
Critica la división y la polarización social
Basándose en las enseñanzas de San Pablo, el obispo lanzó una fuerte advertencia contra la polarización, el egoísmo y la indiferencia que fracturan la convivencia en las comunidades y en toda la nación.
“No podemos llamarnos cristianos mientras alimentamos resentimientos, injusticias o divisiones en nuestras familias”, sentenció durante la homilía, recordando que la fe exige un compromiso real con la solidaridad y la defensa de la vida.
Medio Ambiente y recursos naturales
El prelado recordó el llamado del papa Francisco en la encíclica Laudato Si’, advirtiendo que la fe es incoherente si destruimos nuestra casa común. Señaló que el uso irresponsable de los recursos naturales en el país es una injusticia contra los más pobres y las futuras generaciones, instando a los dominicanos a proteger con firmeza nuestros ríos, bosques y la riqueza ecológica de la República Dominicana.























