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El reconocido escritor y politólogo francomacorisano, Francisco Miguel Herrera, advierte sobre las peligrosas debilidades que enfrenta la República Dominicana, señalando que la falta de una doctrina de Estado clara, sumada a presiones internacionales, está frenando el desarrollo nacional y amenazando nuestra soberanía.
En un análisis contundente, el profesor y abogado señala que el punto más crítico del actual gobierno es su postura acrítica ante organismos internacionales, especialmente en temas de migración y derechos humanos. Herrera destaca que mientras el discurso oficial defiende la soberanía en la frontera, esta se debilita peligrosamente en los tribunales internacionales y en la diplomacia.
“Desde mi formación jurídica y politológica, sostengo que la soberanía dominicana enfrenta cuatro amenazas reales: Primero, la contradicción entre el orden constitucional y la práctica diplomática. Aunque el Tribunal Constitucional rechazó la competencia de la Corte IDH, el gobierno actúa como si dicha competencia fuera vinculante”, afirmó.
Como segundo factor, el analista enumeró la injerencia extranjera en la política migratoria, donde organismos foráneos han intentado imponer criterios sobre quién es dominicano, vulnerando un atributo esencial de nuestra identidad estatal.
El tercer punto señalado es la dependencia geopolítica, donde la política exterior dominicana parece orbitar exclusivamente bajo los intereses de Estados Unidos, reduciendo el margen de maniobra del país en asuntos estratégicos cruciales.
“El cuarto factor es la ausencia de una doctrina de Estado coherente. Mientras se habla de soberanía, se cede terreno donde la Constitución exige firmeza. Es imperativo retomar doctrinas fundamentales como la Doctrina Calvo, la Doctrina Drago y la Doctrina Estrada, que protegen a los Estados de la injerencia externa y el intervencionismo diplomático”, enfatizó.
Según el experto, estas bases del derecho internacional americano han sido reemplazadas por una diplomacia reactiva y complaciente que prioriza la agenda externa sobre el interés nacional.
Finalmente, Herrera calificó como un punto de inflexión alarmante la reciente aceptación por parte del gobierno para recibir a personas de otras nacionalidades deportadas desde Estados Unidos tras cumplir condenas por delitos graves, una decisión que, a su juicio, merece un profundo análisis y rechazo por parte de la sociedad dominicana.























