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SANTO DOMINGO (República Dominicana).- El Ministerio Público ha destapado un nuevo escándalo de corrupción tras ejecutar la Operación Onco14, logrando el arresto de tres exdirectivos del Patronato Cibaeño Contra el Cáncer. Los implicados son acusados de desviar millones de pesos del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) mediante un esquema fraudulento que afectó directamente a pacientes oncológicos de escasos recursos y al erario público dominicano.
La contundente operación, liderada por la Dirección General de Persecución del Ministerio Público, la Pepca y la Fiscalía de Santiago, culminó con la detención de Héctor Antonio Lora Cruceta, expresidente del Consejo de esta asociación sin fines de lucro (ASFL) y pieza clave en la administración del Instituto Oncológico Regional del Cibao (IORC).
En el expediente también figuran Luisa Yasiris Guzmán, actual esposa de Lora Cruceta y presidenta de la fundación Tócate RD-Casa de Acogida, vinculada a las irregularidades investigadas.
El entramado criminal incluía a Dilcia Isabel Vargas Sánchez, exesposa del principal imputado, quien fungió simultáneamente como vicepresidenta y auditora interna y externa del patronato, permitiendo que el desfalco ocurriera bajo una supuesta vigilancia administrativa mientras Lora Cruceta lideraba la institución.
Las autoridades detectaron que los imputados y empresas fachada como Vargas Guzmán Accounting Center y la Fundación Tócate RD utilizaron diversos mecanismos ilícitos para sustraer fondos que debían salvar vidas.
Wilson Camacho, titular de la Dirección General de Persecución, destacó que este golpe contra la corrupción es parte de una investigación profunda sobre el fraude millonario al SeNaSa, siguiendo la misma línea de firmeza que caracterizó a la histórica Operación Cobra.
El despliegue de la Operación Onco14 contó con el apoyo de la Policía Nacional y la Unidad de Investigación Criminal (UIC), logrando incautar dinero en efectivo, armas, vehículos, documentos comprometedores y dispositivos electrónicos que prueban el fraude.
El grupo enfrentará cargos graves ante los tribunales, incluyendo asociación de malhechores, estafa agravada contra el Estado, soborno, delitos de alta tecnología y lavado de activos.
La investigación reveló que Lora Cruceta se mantuvo al mando del IORC desde octubre de 2018 hasta octubre de 2025, prolongando irregularmente su gestión para perpetuar sus maniobras fraudulentas con los recursos destinados a tratamientos contra el cáncer.
La estructura utilizaba a empleados y relacionados para maquillar el desvío de fondos recaudados, dejando en total desamparo a cientos de afiliados al SeNaSa y pacientes que dependen del instituto para sobrevivir.
El IORC, pilar de salud en la región del Cibao desde 1964, fue utilizado como fachada para este desfalco. Las actas de asamblea confirman cómo Lora Cruceta y Vargas Sánchez blindaron el control de la entidad para disponer a su antojo de las ayudas estatales.
Estas revelaciones confirman un patrón de abuso de poder y traición a la confianza pública, donde los recursos para combatir el cáncer fueron utilizados por los imputados para enriquecerse ilícitamente a costa del dolor de los pacientes dominicanos.























