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El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Celso Juan Marranzini, destacó que el exitoso modelo del milagro dominicano se fundamenta en una sólida estabilidad política, paz social y un crecimiento económico constante en una economía cada vez más diversificada.
Durante su participación en el Almuerzo Corripio, Marranzini subrayó que la capacidad de mantener un diálogo permanente y constructivo entre el Gobierno, el sector empresarial y los trabajadores es uno de los mayores activos de la República Dominicana.
«Eso es lo que caracteriza a nuestra nación. Visitantes internacionales expresan admiración por la apertura al diálogo constante con el sector laboral y las fuerzas sociales del país», afirmó el dirigente empresarial.
El ejecutivo señaló que, aunque existen retos y diferencias naturales en la gestión pública, el país ha evitado rupturas profundas, logrando consensos que garantizan la estabilidad nacional necesaria para la inversión.
«No significa que estemos todos de acuerdo, pero priorizamos el diálogo para evitar fracturas. Es vital preservar este clima de paz y estabilidad a toda costa para seguir creciendo», indicó Marranzini.
Al comparar la situación local con otras naciones afectadas por la polarización y el populismo, el presidente del CONEP insistió en la importancia de proyectar una visión de país a 30 años, transformando los desafíos actuales en oportunidades de desarrollo.
El líder empresarial identificó como el principal reto económico nacional superar la trampa de la renta media y avanzar hacia el estatus de una economía desarrollada.
Celso Juan Marranzini, presidente del CONEP
Recordó que República Dominicana se consolida hoy como la séptima economía más importante de América Latina, superando a competidores regionales clave, lo que obliga a plantearse las transformaciones estructurales necesarias para alcanzar niveles de renta alta.
Entre las claves para el futuro, Marranzini mencionó la lucha contra la competencia desleal, la modernización del sistema educativo, la reforma fiscal integral y el aprovechamiento estratégico del nearshoring para atraer más capitales extranjeros.
Asimismo, enfatizó la urgencia de actualizar el Código de Trabajo y potenciar la formación de talento humano para elevar el valor agregado de la producción nacional frente a las exigencias del mercado global.
El presidente del CONEP, Celso Juan Marranzini
También resaltó la necesidad de profundizar los encadenamientos productivos entre la industria local, las zonas francas y el sector turístico para multiplicar el impacto positivo del crecimiento económico en toda la población.
«Requerimos un marco laboral actualizado, mejor educación técnica y una integración profunda de nuestra cadena de valor para competir en los sectores económicos del futuro», expresó.
Finalmente, Marranzini hizo un llamado a trascender los ciclos electorales y las coyunturas políticas, instando a tomar decisiones estratégicas de largo plazo que garanticen el progreso y el futuro de la República Dominicana.
«Se trata de mirar más allá de los partidos y centrarnos en las decisiones estructurales que aseguren el bienestar de nuestra nación», concluyó.























