Aunque muchas empresas invierten en herramientas de ciberseguridad de punta, un error mínimo en la configuración puede abrir la puerta a ataques críticos, advierten expertos de Sistemas Aplicativos (Sisap), firma líder en seguridad informática con presencia estratégica en 10 países de la región, incluyendo una fuerte operación en República Dominicana.
Según los especialistas, este tipo de fallas silenciosas se han convertido en la principal vulnerabilidad para las organizaciones latinoamericanas, afectando incluso a aquellas que ya cuentan con tecnología avanzada de protección.
Para ilustrar el riesgo, expertos en ciberseguridad ejecutaron recientemente una simulación controlada de ataque en una empresa de la región, revelando una realidad alarmante.
Todo parecía operar con normalidad: sistemas activos, procesos fluidos y ninguna señal de alerta. Pero, bajo esa calma, un error invisible estaba siendo explotado. La empresa contaba con herramientas robustas y protocolos establecidos; sin embargo, una configuración errónea fue el eslabón débil que permitió el acceso no autorizado.
“Un solo fallo de configuración, silencioso e imperceptible, puede obligar a una empresa a detener toda su operación y comenzar desde cero”, explica Estuardo Alegría, Gerente de Servicios Profesionales de Sisap. Estas fallas no generan ruido ni disparan alarmas, pasando desapercibidas durante meses hasta que el daño es irreversible.
Este ejercicio fue una simulación controlada y autorizada por la alta dirección para medir la resiliencia de la empresa ante amenazas reales. “El ejercicio fue diseñado bajo un esquema de simulación controlada con un alcance definido. El equipo técnico sabía que sería evaluado, pero no conocía el momento ni la metodología, replicando un escenario realista de ataque”, señala Alegría.
Más que reaccionar ante un incidente, el objetivo fue razonar como un atacante mediante un ejercicio de ethical hacking. Aquí destaca el rol del red team (simuladores de amenaza), expertos que ponen a prueba los sistemas desde la perspectiva del cibercriminal para fortalecer las defensas antes de un impacto real.
El factor humano: la brecha invisible
El equipo de Sisap validó la capacidad de acceso privilegiado en un entorno controlado. “La empresa tenía sistemas de seguridad, pero estaban mal configurados. No fue una falla del producto, sino de su implementación”, detalla Darlin Danilo Duarte, pentester senior de Sisap.
La conclusión es contundente: la tecnología más cara del mercado es inútil si la gestión interna falla. El Data Breach Investigations Report 2025 (DBIR) confirma que cerca del 60% de las brechas involucran el factor humano y errores operativos. Si la configuración falla, la puerta queda abierta para el cibercrimen.
Esto evidencia un falso sentido de seguridad. Muchas organizaciones creen estar protegidas solo por tener licencias de última generación, ignorando que las amenazas modernas actúan como usuarios legítimos: observan, esperan y atacan sin levantar sospechas. Según Rafael Velásquez, Team Leader de Seguridad Ofensiva de Sisap, la ciberseguridad moderna ya no es un producto instalado, sino un proceso continuo de monitoreo y anticipación.
Pensar como el atacante permite identificar vulnerabilidades antes de que otros lo hagan. Un ataque exitoso impacta la continuidad operativa, genera costos financieros incalculables, decisiones bajo presión y, sobre todo, una pérdida irreparable de confianza en el mercado.
“Cuando el cerebro digital de una empresa es comprometido, se pone en juego la reputación y la capacidad de seguir operando”, concluye Darlin Danilo Duarte. En el panorama actual de amenazas, la anticipación es la mayor ventaja competitiva para cualquier empresa en República Dominicana y el resto de la región.
Los expertos coinciden: las organizaciones deben superar la dependencia exclusiva de las herramientas tecnológicas e implementar procesos de evaluación continua que anticipen los riesgos antes de que sean explotados.
Acerca de Sisap
Sisap, Sistemas Aplicativos S.A., es una empresa fundada en 1985, líder en el mercado de la Tecnología y la Seguridad de la Información con presencia en 10 países. Posee un amplio portafolio de servicios y más de 1000 certificaciones que avalan su excelencia operativa.
Con 40 años de trayectoria, son referentes en la región, contando con un equipo de más de 400 profesionales —el 60% ingenieros especializados—, laboratorios forenses y una academia de ciberseguridad. Su red regional incluye oficinas en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, Colombia, Paraguay, México y Estados Unidos.























