Palma.- Científicos del grupo de investigación en Entomología Aplicada de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) han revelado un dato que lleva tranquilidad a la población: la llegada del avispón asiático (Vespa velutina) no ha provocado un aumento en la mortalidad por picaduras en España, país donde este insecto invasor se detectó por primera vez en 2010.
El exhaustivo análisis de todos los fallecimientos por picaduras de himenópteros registrados en España desde 1999 ha permitido concluir que no hay evidencia científica que relacione la expansión del avispón asiático con un incremento en las muertes, ha explicado a EFE la investigadora principal del grupo Bee-etal Lab y coautora del estudio, Mar Leza, en el marco del Día Mundial de las Abejas.
Los expertos han confirmado que las muertes causadas por picaduras de himenópteros —orden que abarca abejas, avispas y hormigas— se han mantenido estables durante más de dos décadas, sin repuntes significativos desde la introducción de esta especie, según el estudio publicado en el Journal of Medical Entomology.
Los especialistas de la UIB decidieron emprender esta investigación ante la alarma social y las constantes consultas de los medios tras el fallecimiento de tres personas en Galicia en octubre de 2025, reconociendo la necesidad de contar con una base científica sólida para desmentir mitos sobre este insecto.

El estudio se basó en los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística, analizando el total de casos registrados de mortalidad por picaduras, un registro que combina las incidencias de abejas, avispas autóctonas y el avispón asiático.
188 muertes por picaduras entre 1999 y 2023
Los investigadores contabilizaron 188 fallecimientos en España atribuidos a picaduras durante este periodo de 24 años, analizando variables clave como la edad, el sexo y la ubicación geográfica de los incidentes.
Como señala el investigador y coautor del estudio, Cayetano Herrera, esta comparativa permitió contrastar los datos de una década sin presencia del avispón frente a otra década con su expansión progresiva por el territorio español.

Al analizar los factores de riesgo, el estudio determinó que ni la zona geográfica ni el sexo del afectado tienen un efecto significativo en la mortalidad. Sin embargo, sí identificaron mayor vulnerabilidad en personas mayores de 60 años, vinculada probablemente a problemas de salud previos o comorbilidades cardíacas.
Precaución: evitar siempre tocar los nidos
Aunque el estudio descarta un aumento de letalidad, la investigadora Mar Leza subraya que se trata de una especie invasora que sigue estableciéndose. Es fundamental mantener la prudencia: «Es un himenóptero con aguijón y veneno, por lo que nunca debe subestimarse», advierte.
La recomendación de oro es no acercarse ni manipular sus grandes nidos, ya que el mayor peligro radica en accidentes por contacto directo, donde el número masivo de picaduras puede derivar en reacciones graves por intoxicación de veneno.

Leza concluye que, si bien la Vespa velutina representa un grave problema medioambiental y económico para el sector apícola, los datos actuales de salud pública son contundentes: no se ha producido un incremento en el riesgo de muerte para la población general.























