El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, llegó a República Dominicana la noche de este lunes para una agenda clave que incluye un encuentro con el presidente Luis Abinader y una misión urgente en Haití para frenar la crisis de inseguridad.
- El alto funcionario agradeció al Gobierno dominicano por su rol decisivo en la creación de la Fuerza de Supresión de Bandas aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU, según informó la Cancillería.
El Ministerio de Relaciones Exteriores mantiene bajo reserva los detalles específicos sobre la hora y fecha del encuentro oficial con el mandatario dominicano.
«En nombre de las Naciones Unidas, agradezco a la República Dominicana su enorme solidaridad. Sin el compromiso y cooperación de este país, no habría sido posible instalar tan rápido la misión de apoyo para la seguridad en Haití«, expresó Guterres tras aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA).
Liderazgo diplomático dominicano
El Estado dominicano ha mantenido una firme ofensiva diplomática, exigiendo a la comunidad internacional que asuma su responsabilidad ante una crisis haitiana que amenaza la paz y estabilidad de toda la región.
El país ha liderado gestiones ante la ONU y la OEA, insistiendo en que el colapso de Haití requiere soluciones inmediatas y mayor compromiso global para evitar que las consecuencias sigan impactando a los dominicanos.
Detalles de la visita
El anuncio sobre el viaje oficial de Guterres a Haití busca evaluar de cerca el impacto de la brutal violencia de las pandillas y la efectividad de la ayuda internacional en la nación vecina.
Esta es la segunda visita del titular de la ONU a Haití desde 2023. Su llegada ocurre en medio de una escalada de terror en Puerto Príncipe y la zona de Artibonito, donde la inseguridad ha tocado niveles críticos.
- Reportes internacionales indican que la violencia ha dejado cifras trágicas y obligado a más de 1.5 millones de personas a desplazarse, generando una crisis humanitaria sin precedentes.
El recorrido se realiza en un ambiente de tensión política en Haití, marcado por el reciente conflicto entre el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé y el Consejo Electoral Provisional respecto al manejo de decretos electorales.
Los miembros del organismo electoral han cuestionado duramente al Gobierno haitiano, denunciando extralimitación en sus atribuciones constitucionales y falta de transparencia en la nueva normativa electoral.























