República Dominicana se posiciona como referente de fortaleza democrática en América Latina, destacando por sus avances en libertades civiles y reducción de la pobreza según el informe del PNUD 2026. Aunque el país marca la pauta, el estudio subraya retos urgentes: cerrar brechas de inclusión social, potenciar el rol de la mujer dominicana en la toma de decisiones y transformar el crecimiento económico en bienestar tangible para cada familia, un desafío clave presentado este lunes por el presidente Luis Abinader y la directora del PNUD, Michelle Muschett.
El informe titulado Democracias bajo presión, resalta que República Dominicana actúa como un puente estratégico vital, logrando equilibrar su crecimiento con las vulnerabilidades propias de un Estado insular frente a la amenaza del cambio climático y los riesgos globales de la desinformación.
A nivel regional, el PNUD ratifica a América Latina como la zona en desarrollo más democrática del mundo, aunque advierte sobre la urgencia de mejorar la gestión de la seguridad, tras revelarse que el 59 % de los delitos en el Caribe está ligado al crimen organizado y que los fenómenos climáticos han duplicado su impacto. La tecnología y la inteligencia artificial surgen como las grandes aliadas para modernizar el Estado y acercar la administración a la ciudadanía.
Liderazgo y visión país
Durante la presentación, el presidente Luis Abinader defendió la importancia de la escucha activa y el consenso. El mandatario enfatizó que, pese a contar con mayoría legislativa, su gestión apuesta por el diálogo constante como pilar de la gobernabilidad moderna.
Sobre la participación femenina, el presidente reconoció el espacio de mejora pendiente, destacando con orgullo que el 69 % de la matrícula universitaria nacional está compuesta por mujeres, una base sólida para romper el «techo de cristal» en el ámbito político y empresarial del país.
«La democracia se demuestra dando resultados rápidos a una sociedad cada vez más exigente», puntualizó Abinader, reafirmando su compromiso con la transparencia y la consulta social continua.
Retos de la era actual
El análisis del PNUD es claro: la democracia debe evolucionar para no quedar atrapada en la polarización política que divide a las naciones. La solución no es solo electoral, sino estructural. Se requiere convertir las presiones actuales —desde la volatilidad económica hasta la inestabilidad climática— en una renovación institucional que garantice que el progreso no sea solo un concepto, sino una realidad cotidiana.
- El informe advierte que superar la confrontación entre el «nosotros» y el «ellos» es fundamental para asegurar un desarrollo sostenible y pacífico en toda la región.
En definitiva, el futuro de nuestra democracia radica en la capacidad de transformar los retos actuales en soluciones concretas que impulsen a República Dominicana hacia una nueva era de prosperidad inclusiva.























