El presidente del Partido Camino Nuevo (PCN), Eglenin Morrison, encendió el debate político este sábado al asegurar que existe «un ejército» listo para llevar al senador Omar Fernández a la presidencia de la República Dominicana en las elecciones de 2028.
«Hace más de un año decidimos retar al sistema, convencidos de que el país merece una transformación real de la mano de un joven humilde como Omar Fernández, quien cuenta con la bendición de Dios para liderar el cambio», afirmó Morrison frente a la dirigencia de su partido.
El ambiente se tornó eufórico cuando los presentes corearon a una sola voz: «¡Se siente, se siente, Omar presidente!», mientras Morrison reafirmaba su apoyo incondicional al legislador de la Fuerza del Pueblo (FP).
Este respaldo no es nuevo. El Partido Camino Nuevo ya había proclamado en mayo del año pasado, de manera irrevocable, a Fernández como su carta presidencial para los comicios de 2028.
Según detalló Morrison, esta decisión fue aprobada de manera unánime por el comité político del partido, cumpliendo estrictamente con los plazos de la ley electoral vigente.
En su momento, Fernández agradeció el gesto del PCN, manteniendo la prudencia política al señalar que su prioridad actual es trabajar en las necesidades del pueblo dominicano.
«Recibo con respeto las declaraciones de mi amigo Eglenin Morrison y de toda la militancia del PCN al proponer nuestra candidatura presidencial«, expresó el senador en sus redes sociales.
Vallas polémicas retiradas por la JCE
La estrategia del PCN, que incluyó la colocación de vallas publicitarias estratégicas en el Gran Santo Domingo, generó ruido inmediato en el escenario político.
La Junta Central Electoral reaccionó rápido, otorgando un plazo perentorio de cinco días para el retiro de la publicidad, bajo el argumento de que se trataba de campaña electoral a destiempo.
La orden fue emitida mediante el acto de alguacil número 673-2025, señalando que las piezas del PCN infringían la Ley 33-18 de Partidos Políticos y la Ley 20-23 del Régimen Electoral.
Aunque Morrison denunció un posible trato desigual en comparación con otros grupos políticos, el partido decidió acatar el mandato legal por respeto a la institucionalidad.
Morrison confirmó que, para evitar conflictos, ordenó el retiro inmediato de las 100 vallas instaladas en todo el territorio nacional, cumpliendo con la disposición del organismo electoral.























