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El representante Comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, advirtió este jueves que concluirá en cuestión de semanas una investigación clave para aplicar nuevos aranceles a 60 economías, incluida República Dominicana, bajo la acusación de fallos en la lucha contra el trabajo forzoso en sus cadenas de suministro.
«Estamos priorizando este tema», señaló Greer en París, durante la cumbre ministerial de la OCDE. Al ser cuestionado sobre el impacto de esta medida, confirmó que la investigación, calificada como compleja, se encuentra en su fase final para determinar sanciones comerciales inminentes.
Estados Unidos sostiene que «las políticas y prácticas de estas 60 economías son irrazonables y obstaculizan el comercio estadounidense», amparándose en las secciones 301 y 304 de la Ley de Comercio. Según el informe oficial, existe una «falta de aplicación efectiva contra productos fabricados con trabajo forzoso», lo que justifica una acción punitiva inmediata.
Ante la ola de críticas de socios comerciales como México, la Unión Europea y diversas naciones latinoamericanas, el USTR defendió la medida asegurando que «no es ninguna sorpresa». La administración estadounidense recordó que estas advertencias iniciaron hace un año, con investigaciones previas contra Brasil y Vietnam, como parte de su nueva política comercial agresiva.
Greer enfatizó que Estados Unidos busca erradicar la entrada de bienes contaminados por trabajo forzoso, un estándar que, según Washington, ningún otro país está cumpliendo con la misma ambición. «Queremos ver pruebas reales de cambios en sus legislaciones», sentenció el funcionario.
Sobre los posibles aranceles, el USTR detalló una estrategia diferenciada: las naciones que poseen leyes similares pero no las aplican eficazmente enfrentarían un recargo del 10%, mientras que aquellos países sin una legislación sólida contra el trabajo forzoso podrían recibir gravámenes de hasta el 12,5%.
Respecto al acuerdo de Turnberry pactado en 2025 entre Donald Trump y la Unión Europea, Greer señaló que se respetará siempre que la UE cumpla con los compromisos de aplicación efectiva. De lo contrario, los nuevos aranceles podrían sumarse a los esquemas vigentes.
Finalmente, el representante estadounidense dejó la puerta abierta a un pacto internacional en el marco de la OCDE, calificándolo como un «foro estupendo» para regular el comercio justo, descartando a la Organización Mundial del Comercio (OMC) por considerar que carece de la eficacia necesaria para implementar medidas multilaterales urgentes frente a este tipo de crisis comerciales.























