Los abogados de Taylor Frankie Paul, figura de The Secret Lives of Mormon Wives, y su expareja, Dakota Mortensen, se enfrentan este jueves en un caso de custodia que mantiene en vilo a los seguidores de la polémica estrella de reality show tras mutuas acusaciones de violencia doméstica.
Ambos protagonistas han solicitado ante un tribunal de Utah convertir las órdenes de protección temporales en permanentes, en medio de un proceso judicial que busca definir quién obtendrá la custodia definitiva de su hijo de 2 años.
El comisionado del Tribunal del Tercer Distrito, Russell Minas, expresó graves preocupaciones por ambas partes. Actualmente, Paul tiene restringidas las visitas sin supervisión con el menor, debido a antecedentes de comportamientos violentos registrados frente a sus hijos.
La pareja, cuya tormentosa relación marcó el éxito del programa, debe mantener una distancia mínima de 30 metros. Se espera que ambos comparezcan presencialmente en la audiencia clave de esta tarde tras haber seguido el proceso de forma virtual.
Once enfrentamientos violentos han sido foco de la investigación. Un video filtrado de una pelea de 2023 provocó que ABC suspendiera una temporada ya grabada de The Bachelorette con Paul, mientras que Hulu pausó la producción de su serie, la cual apenas reanudó sus rodajes la semana pasada.
En las imágenes, se observa a Paul agrediendo físicamente a Mortensen frente a su hija. Estos incidentes, que ya formaron parte de la primera temporada en Hulu, derivaron en cargos por agresión con agravantes y violencia doméstica en presencia de menores.
Paul se declaró culpable de un cargo de agresión que podría reducirse a delito menor en agosto, siempre que cumpla con los términos de su libertad condicional de tres años.
A inicios de mes, la Fiscalía del Condado de Salt Lake decidió no presentar nuevos cargos contra la influencer por altercados recientes, una noticia clave que podría favorecer su estrategia legal en la lucha por la custodia de su hijo.
En el marco legal de Utah, las órdenes de protección pueden limitar drásticamente los derechos parentales. Ante denuncias cruzadas, el tribunal suele apoyarse en el criterio de un abogado de oficio para proteger el interés superior del menor antes de dictar una sentencia final.
El menor, Ever, contará con representación legal en la audiencia de hoy, buscando que el tribunal garantice un entorno seguro para su desarrollo, lejos de la escalada de conflictos de sus padres.
El abogado del niño, Michael McDonald, ya había manifestado previamente su preocupación por la recurrente exposición del pequeño a la hostilidad entre la pareja.
Por su parte, Eric Swinyard, defensa de Paul, insiste en que Mortensen es el verdadero agresor, presentando pruebas fotográficas de lesiones sufridas por su clienta en un altercado previo.
En contraste, Daniela Díaz, representante de Mortensen, ha sido contundente al declarar que Paul utiliza al niño como un peón para provocar conflictos, complicando aún más un caso que sigue generando titulares en la farándula internacional.























